Archivo

Archive for 22/06/2011

Impunidad, fábrica de culpales y farsa del sistema judicial mexicano por Héctor Aguilar Camín

Coincido con quienes en estos días han vuelto a señalar el hoyo negro de la procuración de justicia como el mayor de la vida pública mexicana.

El escándalo de la detención ilegal del ex alcalde de Tijuana Jorge Hank Rhon ha vuelto a poner los reflectores en el desastre del sistema acusatorio mexicano y su incapacidad fundamental, nos recuerda Ana Laura Magaloni, de producir verdad, es decir: de establecer lo que efectivamente pasó, y castigarlo o absolverlo.

Nuestra catástrofe judicial tiene dos caras.

Por un lado, resuelve un porcentaje muy pequeño de los delitos que se cometen. La cifra que yo he aprendido y repito es que en México se castigan sólo cinco de cada 100 delitos. Es una desproporción monstruosa, la piedra de toque del gigantesco edificio de nuestra impunidad.

La otra cara es que los delitos que sí se castigan están sujetos a tal cantidad de violaciones de garantías que casi sin excepción podrían declararse improcedentes, como fabricaciones o manejos arbitrarios de la autoridad.

En cuanto la celebridad de un caso lleva a rastrear la calidad del proceso acusatorio, entramos en un pozo de opacidad cuyo fondo es la atribución previa de culpabilidad, no de inocencia, y cuyos métodos comprobatorios incluyen con frecuencia alarmante falta de garantías y defensa de los acusados, inducción e invención de testigos, y tortura.

Prácticamente no hay sentencias absolutorias en el sistema penal mexicano: el que cae en la trituradora es triturado por ella. Defenderse. La justicia mexicana nunca se equivoca —salvo ante quien tiene poder y puede defenderse. Es de una ineficacia absoluta en el número de crímenes que castiga y de una infalibilidad papal en la condena de todo que entra por sus expedientes.

Quien se asoma por primera vez al modus operandi de la fábrica judicial mexicana sale con los pelos de punta. Yo tuve mi propia experiencia en la averiguación del proceso de los asesinos de Acteal.

En su columna de este sábado en MILENIO, Carlos Puig hizo el recuento de la tienda de horrores de la PGR, con sus 22 procuradores en 20 años.

Héctor de Mauleón acaba de terminar su propio relato del expediente de Florence Cassez, que la revista Nexos publicará en su número de julio.

En todos los casos se regresa al punto de Magaloni: el mexicano no es un sistema de justicia capaz de averiguar y establecer la verdad. Su arte, siniestro y sistemático, es fabricar culpables, lo sean o no, porque ni aun cuando acierta en la detención del culpable deja de equivocarse y abusar de él violando sus derechos.

Titulo original : Verdad y justicia

Categorías:Sin categoría
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 971 seguidores