Para reír un poco: María Isabel Miranda Torres en entrevista con su amiga Bibiana Belsasso

Una entrevista propagandista y sin contenido de Bibiana Belsasso con la siempre creible Isabel Miranda de Wallace, el 17 de abril del 2015.

Bibiana Belsasso, periodista con talento

Para reír un poco, reproducimos abajo la (ntrevista que le dio Bibiana Belsasso a (su amiga) Doña Isabel Miranda Wallace / María Isabel Miranda Torres… Nada nuevo, absolutamente nada. Wallace vuelve a contarnos una y otra vez su historia chafa y pre-fabricada a la que ya no creemos. Porqué no somos tan tan estúpidos como lo eramos hace 10 años…

Wallace y su equipo de propaganda tratan de volver a aplicar la máxima de Joseph Goebbels, ministro de Propaganda nazi: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.”

Lo malo (para ella) es que nuestra querida Isabel Wallace ya no tiene nuevos elementos (u otras “exclusivas”, otras “confesionales” como lo decía la valiosa ex-maestra de primaria) para hacernos caer otra vez en la trampa del cuento de su hijo hecho pedacitos…

Suerte Wallace. Y “felicidades” a la talentosísima Bibiana por su “excelente” articulo (es sarcasmo) de propaganda fallecida, dirigida también a deshumanizar a un grupo de inocentes torturados, escogidos de manera arbitraria, y que sufren en sus carceles desde hace demasiado tiempo: Jacobo Tagle, Brenda Quevedo, Cesar Freyre, Tony y Alberto Castillo, Juana Hilda, y Jael Uscanga.

Isabel Wallace orejas
“A la política jamás volveré (pues ojala), fue un error muy grande (¡la golpiza que te dieron! No mames…)

En entrevista personal (y bien preparada) destaca que se considera más una madre que una esposa (¿que le importa el padre adoptivo de Huguito?); comparte cómo se enfrentó a los secuestradores (rectificación: “a sus víctimas”); asegura que perder un hijo es el dolor más grande que puede tener un ser humano (algún día tal vez conozca Isabel ese dolor)

Una de las activistas contra el secuestro que consiguió encontrar (clap your hands for Wallace!) a quienes asesinaron a su hijo , narra en una entrevista muy personal (amiga amiga amiga…) cómo consiguió sobresalir como maestra, empresaria y madre. Isabel Miranda de Wallace confiesa dónde residen sus fortalezas: en sus hijos. Y asegura que el mayor error que tuvo fue ingresar a la política (y el mayor dolor para los ciudadanos.).

Bibiana Belsasso: Isabel, ¿cómo fue tu infancia con diez hermanos? ¿Tú eres la tercera? (única fuente de Bibiana : El Caso Wallace de Martin Moreno)

Isabel Miranda de Wallace: Soy la primera mujer y la tercera de los hijos. Quiero decirte que fue una infancia muy feliz, éramos una familia clásica, muégano, en la que estaba mamá y papá; mi mamá se dedicaba al hogar, mi papá era el que sostenía la casa, fuimos cinco hombres y cinco mujeres, por aquello de la equidad (usen condones, caray). Fui la tercera de los hijos, pero fui la primera mujer y quiero decirte que el recuerdo de mi infancia, al menos lo más reciente, es una mesa enorme como la de los apóstoles, en la que estábamos doce personas. (que historia tan linda…)

Belsasso: ¿Cómo le hacía tu papá con un sueldo de taxista para mantener a diez hijos?

Miranda de Wallace: Mi mamá era ahorrativa, además mi papá era muy trabajador y muy bien administrado, y todos en la casa cooperábamos en todo, incluso algunos de mis hermanos trabajaban dentro de la casa para contribuir también al gasto personal; las mujeres no trabajábamos, pero los hombres sí.

Belsasso: ¿Qué hacían?

Miranda de Wallace: Hacía trabajos de series, como las que venden para los árboles de Navidad y teníamos un ingreso extra.

Belsasso: ¿Cuántos años tenían?

Miranda de Wallace: Yo creo que mis hermanos tendrían 12, 14 años, más o menos, y trabajaban. Crecimos con tanto esfuerzo y con necesidades económicas, pero con mucho amor, eso nos hizo valorar lo que teníamos, la familia; mi padre siempre nos dio muestra de una gran rectitud, de un gran respeto hacia la familia, pero sobre todo de algo muy importante, el esfuerzo. Yo creo que de ahí sacamos mucho del sentido de responsabilidad, de esforzarte en lo que quisieras.

Mi infancia fue muy feliz, creo que me tocó vivir la época en la que los hombres eran los que mandaban en las casas y las mujeres teníamos que acatar yo me revelé mucho a esa parte, creo que fui la primera, después ya me siguieron mis hermanas. Pero el recuerdo que tengo es el de una infancia muy feliz.

Belsasso: Isabel, te casaste a los 16 años, ¿tu marido era pedifilico?, eras una niña. (Bibiana queria decir: “virgen” ya que e chiste es que Wallace se cree la propia madre de Jesus)

Virgen Wallace

Miranda de Wallace: Es que así se acostumbraba en mi época; en la tuya no. (¿Qué sabes tu de la vida, pendeja?)

Belsasso: Pero, ¿qué época?

Miranda de Wallace: Tengo 63 años, imagínate, en mi época las mujeres nos casábamos muy jóvenes, yo creo que a los 20 años ya nos sentíamos quedadas.

Belsasso: Pero, ¡tú te casaste a los 16!

Miranda de Wallace: A los 16. Creo que Dios fue muy sabio conmigo, porque me puso al hombre correcto, en el momento correcto y en el lugar correcto, y créeme que sigo felizmente casada con mi marido, con el padre de mis hijos, y la verdad es que lo volvería a hacer. Fui una madre joven, a Hugo, que fue mi primer hijo, lo llevaba al fútbol americano y me acuerdo cómo lo bromeaban sus amigos porque me veían con él y yo llegaba en jeans, como que no se creían que Hugo tuviera una mamá tan joven. Me dio tiempo de disfrutarlo desde muy chica. Bueno, eso lo vamos a tener que rectificar… Querida Isabel no se casó con el padre adoptivo de Hugo a los 16 años. Tenemos la prueba.

Belsasso: ¿A los cuántos años tuviste a Hugo?

Miranda de Wallace: Tenía casi 18 años cuando tuve a Hugo. Bueno eso sí, entre 16 y 18…

Belsasso: Un embarazo muy complicado, ¿no?

Miranda de Wallace: No, lo tuve por parto normal (ok…); fue un embarazo muy padre (oooooook…), un niño muy deseado, Hugo fue el primer nieto, el primer sobrino, imagínate que todos en la casa nos sentábamos a contemplar a Hugo, esa es la palabra, a contemplarlo, como era el primer nieto, se nos caía la baba, nos derretíamos en verlo, en gozarlo; le gustaba cantar, era muy alegre, recitaba, nos contaba cuentos, literalmente nos poníamos toda mi familia, mi marido y yo, en una sala a verlo y a disfrutarlo. (jajaja )

Belsasso: Has trabajado en todo, vendías Tupperware, ¡hasta fosas en los panteones! (boring…)

Miranda de Wallace: Así es, vendía incluso tumbas, y fui muy buena vendedora. Llegó un momento que trabajaba y estudiaba (pues como todos)

Belsasso: ¿Fue difícil vender fosas en el panteón?, nadie quiere comprar un espacio para cuando se va a morir, es muy complicado. (el arte de hacer preguntas interesantes)

Miranda de Wallace: Claro, aparte de ser muy complicado es algo en lo que no queremos pensar y en lo que tampoco quieres invertir. Debes tener la habilidad para crear esa necesidad y que te la puedan comprar (como lo hiciste con la historia de tu hijo secuestrado.que nos la tragamos todos…), pero a mí me fue muy bien, yo creo que pudimos, mi marido y yo, sacar adelante nuestro matrimonio, nos esforzamos mucho trabajando, pero creo que eso es lo que mucha gente hace, tiene dos y tres trabajos para poder subsistir (entonces ¿Por qué diablos hablas?.¿Para que el pueblo ignorante se identifique contigo?)

Belsasso: Pero además de todo tenías una empresa con tu marido, al mismo tiempo que vas a la universidad para poderte recibir de pedagoga, pones una escuela años después, ¿cómo le hacías para tanta cosa, Isabel?

Miranda de Wallace: Toda mi vida he sido muy inquieta, igual que lo sigo siendo ahora porque creo que las mujeres tenemos esa habilidad de que si nos organizamos podemos atender nuestra casa, pero al mismo tiempo ser productivas y hacer cosas por nosotras mismas, yo creo que eso es común ahora, en mi época no se usaba mucho porque era más que las mujeres nos quedáramos en el hogar o si trabajabas era ir del trabajo a tu casa. Siempre me ha gustadao aprender, soy una eterna estudiante, no me concibo si no estoy aprendiendo algo, siento que me muero si dejo de aprender.

Belsasso: Fuiste maestra 22 años, no sólo aprender, sino también enseñar. (con muy Buenos comentarios sobre el colegio Aztlán)

Miranda de Wallace: Así es, yo creo que más que enseñar, los maestros somos como guías, lo importante es que el niño, el adolescente o el adulto vaya construyendo el conocimiento con base en lo que le vas diciendo y sea una retroalimentación, porque los maestros también aprendemos de los niños, de la forma de ser de los niños y nos dan grandes lecciones, creeme que es muy satisfactorio, de hecho, cuando llegaba a la escuela y no escuchaba las voces y los ruidos de los niños, me sentía sola, como en una casa deshabitada, pero es muy satisfactorio, yo creo que para ser maestra se tiene que tener una gran vocación.

Belsasso: También con toda esta vocación que has tenido como maestra, tienes una hija y dos nietos maravillosos, que has criado y con quienes has estado siempre.

Miranda de Wallace: Creo que esa es mi principal vocación, haber sido madre; a lo mejor no fui tan buena esposa como he sido madre, pero procuré siempre ser mejor madre, traté de darles siempre lo mejor a mis hijos, de que tuvieran una infancia feliz, de nutrirlos de valores y de que fueran felices, que entendieran que la vida es para ser feliz. El que yo haya sido madre ha sido lo más importante.

Belsasso: ¿Por qué dices que fuiste mejor madre que esposa, no te consideras tan buena esposa?

Miranda de Wallace: Creo que fui más madre que esposa y a lo mejor ese es un error que muchas mujeres mexicanas cometemos, que pensamos más en los hijos que en la pareja y a veces perdemos este equilibrio entre ser esposa y ser madre, gracias a Dios pude conservar a mi pareja a pesar de mis fallas o de mis errores, pero creo que sí me enfoqué más en ser madre, pero no me arrepiento, era mi vocación.

Belsasso: Todo este tema en que dices que has sido más madre que cualquier otra cosa, también te lleva a modificar y a cambiar tu vida después del secuestro y la muerte de Hugo Alberto, ¿cómo te cambia?, ¿cuando dices a partir de hoy me voy a dedicar a buscar y esclarecer este asesinato, este secuestro?, ¿qué pasa por tu mente para cambiar radicalmente tu vida?

Miranda de Wallace: Ese fue el principal problema, que mi mente no lo alcanzaba a comprender; no entendía cómo de un día abotro (???) podía desaparecer el ser que yo amaba, mi hijo; en mi cuerpo y mi mente no entendía cómo podía salir el sol sin que mi hijo estuviera conmigo; no entendía cómo podía respirar, seguir viva y que Hugo no estuviera conmigo. Esa parte fue de verdad la más dolorosa y la más desgarradora desde un principio; sin embargo, a pesar del dolor, a mí lo que siempre me ha impulsado es el amor por Hugo.

Belsasso: ¿De dónde sacaste la fuerza para empezar esta investigación?, ¿cuánto tiempo después de que secuestran a Hugo Alberto empiezas esta averiguación?

Miranda de Wallace: De inmediato. Como te he dicho, fui una mamá muy joven, Hugo y yo siempre fuimos amigos, teníamos muchísima comunicación, nos conocíamos con sólo vernos, en la mirada sabíamos si estábamos tristes, en fin, de inmediato, cuando no lo encuentro me avoco a esto; te digo que el amor es lo que me dio la fuerza. Cuando a alguien se le pierde un coche va y lo denuncia y lo busca, cuando a un campesino se le pierde o le roban una vaca, ¿qué hace?, va y lo denuncia y la busca, imagínate un hijo, que es lo más importante, ¿cómo te vas a quedar sentado en tu casa a ver a qué hora aparece?

Cada día me duele más su ausencia (aye por favor…) y me da más rabia saber la forma en que se lo llevaron y por el motivo que se lo llevaron: dinero; esa parte no la entiendo, que un ser humano le cambie la vida a otro por dinero (si si, lo entiendes perfectamente).

Belsasso: También has sido por eso tan (tan tan) empática con tanta gente, por ejemplo, un día me platicaba Alejandro Martí, que cuando le secuestraron a su hijo, quien le dijo: tienes que ir a encarar al asesino y lo acompañó, fuiste tú. (A Noé Robles… torturado. Ya hemos documentado como Wallace se involucró en el caso Marti)

Miranda de Wallace: Así es.

Belsasso: ¿Qué pasa psicológicamente? ¿Por qué esa necesidad de encarar al asesino de un ser querido?

Miranda de Wallace: Quizá porque no entiendo esa parte humana o inhumana que ellos tienen; quiero tratar de entender qué hay en la mente de estos asesinos y de estos secuestradores; qué les duele tanto por dentro que son capaces de hacerle tanto daño a otro ser humano. He llegado a la conclusión de que, indudablemente, fueron personas muy lastimadas en muchos sentidos, pero también de que es gente que no tiene contacto con los sentimientos, porque nunca puede sentir el dolor de otro ser humano.

Belsasso: Pero no necesariamente todos los asesinos son sociópatas.

Miranda de Wallace: No, indudablemente; pero sí es gente perversa, no tiene el valor más importante por un ser humano, el de la vida y la libertad. Es como decir, dime en mi cara cómo tuviste el valor de llevarte a mi hijo.

Belsasso: Tú que has estado en contacto con tanto criminal, con tanto delincuente (sin comentario. basta con subrayar), ¿crees que tienen remordimiento?, ¿tú crees que se sientan mal de ver al papá, al hermano, al hijo?

Miranda de Wallace: Fíjate que no, tienen momentos de debilidad, pero se les pasan rápido, no tienen esa conciencia, no se arrepienten la mayor parte de las veces, algunos sí, pero la mayor parte de ellos no, yo recuerdo muy bien que muchos de ellos, tras la rejilla de prácticas, estaban bromeando, jugando, haciéndose los chistosos; sin embargo, son los más cobardes, cuando a ellos les toca sufrir la pérdida de un ser querido.

Belsasso: ¿Te ha tocado poder auxiliar a algún delincuente víctima del secuestro? (¿Sentido de esta pregunta ?)

Miranda de Wallace: No, lo que sí te puedo decir es que en el caso de los secuestradores de mi hijo, por ejemplo, el líder, que es César Freyre, cuando pierde a la hermana curiosamente se derrumba, incluso tiene un quiebre en el que pide perdón, pide hablar conmigo y me confiesa todo, fue cuando vivió en carne propia la pérdida de una hermana (Julieta Freyre murió mientras estaban torturando a Cesar Freyre. Esa declaración es de muy mal gusto) , por eso te digo que son los que cuando ya la viven entonces sí se quiebran. Yo creo que a nosotros, los que nos toca vivir la pérdida de un hijo, a los que nos toca vivir el secuestro de un hijo, es un dolor tan grande que nunca lo puedes superar.

Belsasso: En esta manera de ayudar a otros en el camino, te metiste en la política, ¿lo volverías a hacer?

Miranda de Wallace: Jamás, creo que fue un error muy grande, fui muy ilusa, pensé que la política funcionaba de otra manera, pero jamás lo volvería a hacer.

Belsasso: Isabel, preguntas cortas, respuestas cortas, ¿qué tipo de lectura te gusta?

Miranda de Wallace: De toda, aunque ahora casi no leo, la que me gusta mucho es la de desarrollo humano.

Belsasso: ¿De detectives?, porque eres una gran detective (jajajaja)

Miranda de Wallace: No, de hecho no leo nada de detectives. Leo mucho de leyes, mucho de protocolos, pero realmente me gusta mucho el desarrollo humano y creo que es ahí donde está la riqueza de las personas.

Belsasso: ¿Qué tipo de música escuchas?

Miranda de Wallace: New Age y los Cantos Gregorianos, también la romántica. (y Paquita la del Barrio… “Rata de dos patas”)

Belsasso: ¿Cuál ha sido el día más triste de tu vida?

Miranda de Wallace: Indudablemente el día que me enteré que Hugo estaba secuestrado.

Belsasso: ¿El más feliz?

Miranda de Wallace: El día que él nació y el día que tuve también a mi hija en los brazos, yo creo que son los días más felices de mi vida.

Belsasso: ¿Qué es lo que más te gusta hacer en la vida?

Miranda de Wallace: Disfrutar a mi familia.

Belsasso: ¿Tu logro más importante?

Miranda de Wallace: Estar viva hasta ahorita, después de todo lo que me he expuesto y de lo que he pasado, seguir respirando y estar platicando contigo es un gran logro.

Belsasso: ¿Has tenido miedo?

Miranda de Wallace: Sí, todo el tiempo, sin embargo este miedo no me paraliza.

Belsasso: ¿Cómo enfrentas este miedo?

Miranda de Wallace: Sabiendo que puedo perder (dinero), pero también que puedo ganar (dinero).

Belsasso: Complétame esta frase, Isabel Miranda de Wallace es…

Miranda de Wallace: Una mujer con muchas virtudes y con muchos defectos, pero que busca un mundo mejor para su familia y para México.

 

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6 thoughts on “Para reír un poco: María Isabel Miranda Torres en entrevista con su amiga Bibiana Belsasso

  1. LA SRA ESA DE WALLACE ES LA QUE NO TIENE CONSIENCIA NO TIENE PRINSIPIOS NI REMORDIMIENTOS ES UNA MUJER QUE NO LE PRESENTARON LOS PRINCIPIOS NO LOS VALORES ES UNA MUJER QUE NO TIENE NOMBRE DA PENA AJENA CON ESA MUJER OJALA PRONTO SE HAGA JUSTICIA PARA TODOS LOS QUE A ENCARCELADO

  2. En infinidad de casos la gente cae en la corrupcion, pero involucrarse para torturar a personas inocentes y dejarlas en la carcel durante lustros es un evento tan ruin como lo que perpetraron los nazis en pleno siglo XX. (y esto solo para conseguir poder y dinero)

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