El caso Wallace, caballo de Troya de El Yunque

El Caso Wallace, caballo de Troya del Yunque

Los Angeles Press

28 de julio del 2016

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Isabel Miranda de Wallace en apoyo a las fuerzas federales junto a José Antonio Ortega Sánchez (de gorra), miembro directivo del Yunque. Foto : 

Por Antonio Guillén

La relación de Isabel Miranda de Wallace y la organización mexicana llamada El Yunque parece ser muy estrecha. Amistades, ideología, acciones políticas, discurso, son parte de las coincidencias entre la organización panista en México y la autora del falso secuestro de su hijo Hugo Alberto Wallace.

El Yunque es el nombre de esta organización ya no secreta, sino reservada que, según sus críticos, promueve una ideología católica romana de ultraderecha, y tiene la misión de “implantar el Reino de Dios en tierra mexicana”, de luchar contra las “Fuerzas de Satanás”, sea mediante la violencia, o incluso el asesinato si fuera necesario. Sus miembros se llaman así mismos «Soldados de Cristo», se dicen puros, de la raza evangelizadora. Es gente de la Iglesia Católica, del Opus Dei, de altos mandos de la Policía y el ejército mexicano, así como de destacados empresarios y políticos.

Como todas las ideologías y corrientes de pensamiento de derecha, esta sociedad secreta contiene ciertos rasgos de la doctrina nazi u otras parafernalias ideológicas de diferentes credos de iniciación de sectas, auqnue en sus orígenes “proponía defender la religión católica y combatir uan supuesta conspiración judeo-masónica-comunista que pretendía dominar el mundo” (Wiki Yunque).

Es una red de gente encumbrada en la industria y la política mexicana. Muchos de ellos han sido relacionados con horrendos crímenes, y pese a ello son protegidos por la jerarquía eclesial católica. La misma Isabel Miranda se ha mantenido impune de sus crímenes de lesa humanidad, como la detención ilegal, tortura y encarcelamiento de inocentes, gracias al tráfico de influencias de autoridades judiciales y del expresidente Felipe Calderón para sostener la mentira del hijo muerto.

Las miras del Yunque

Definida por uno de sus exmilitantes como “agencia de colocaciones”, el objetivo de esta organización es obtener puestos políticos para aplicar su ideología nazi, su programa político. Buscan poder, posiciones,  dinero y complicidades para encumbrar a más gente de su doctrina. Algunos de los más recientes destacados se menciona a Luis Felipe Bravo Mena, Elias Villegas, Carlos Medina Plascencia, Juan Carlos Romero Hicks, Vicente Fox, y su secretario Emilio Goicochea, Felipe Calderón, entre otros.

El Yunque fue paramilitar en sus inicios, pero con el paso del tiempo, la organización supuestamente evolucionaría y comenzaría a trabajar en el establecimiento de un gobierno fascista en México, buscando sus objetivos por medio de métodos políticos más convencionales.

Cómo opera El Yunque

Según sus críticos, el Yunque opera públicamente mediante el uso de diversas organizaciones de fachada como Provida para impedir la detección y posterior desarticulación de la verdadera organización.

Lograron infiltrar al PAN desde 1987. Diversos empresarios y políticos, principalmente del Partido Acción Nacional, han sido señalados como fundadores o miembros de El Yunque, principalmente por su afiliación a diferentes organizaciones fachadas de El Yunque. Algunas de estas personas han confirmado su pertenencia a la organización. Álvaro Delgado, autor de El Yunque, La ultraderecha en el poder afirma que algunos miembros prominentes del Partido Acción Nacional y del gabinete del ex-presidente mexicano Vicente Fox, entre los que destaca el hoy extinto ex-Secretario del Trabajo y de Gobernación, Carlos Abascal, son miembros del Yunque.

Según el ex militante de esta organización secreta, Luciano Ruiz Chávez, El Yunque planteó proceder con violencia contra López Obrador y sus simpatizantes en la crisis post-electoral en las elecciones presidenciales de 2006 en México. Otras acusaciones de ataques a la organización surgen al revelarse que el ex secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño Terrazo mantenía conflictos con esta organización, acusando a sus miembros de orquestar una campaña de desprestigio en su contra para dejar su puesto como secretario de gobernación. Sin embargo ex militantes afirman que ésta no fue responsable del desplome del avión donde viajaba con otros acompañantes.

El nacimiento de Isabel Miranda de Wallace

Fue así como «nació» Isabel Miranda de Wallace, hasta entonces una perfecta desconocida en la arena política mexicana, y que en el 2006, a raíz del supuesto secuestro de su hijo el 11 de julio del 2005, logró cobrar notoriedad.

  • Le dieron legitimidad inventando el falso secuestro de su hijo (la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad aportó pruebas de vida de Hugo Alberto Wallace en conferencia de prensa el 11 de julio de 2016, pero antes ya había denunciado a medios internacionales la falsedad del secuestro).
  • Se presentó como heroína con el libro El Caso Wallace de Martin Moreno.
  • Y la hicieron Premio Nacional de Derechos Humanos en 2010 para culminar la tarea de darle legitimidad.

Isabel Miranda de Wallace se transformó en la primera activista de todo México. La única activista relacionada con el gobierno, la única que el gobierno apoya. La «activista mayor» que opaca todo el trabajo de los miles de defensores de Derechos Humanos en México.

Fue utilizada por Felipe Calderón del 2009 al 2013 para el caso de la Banda del Zodiaco: hemos visto a Isabel Miranda atacar a Florence Cassez para impedir su liberación. «¡Qué se quede!» dijo. Hasta llevó las supuestas víctimas de Florence Cassez a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para obligar – mediáticamente – a los jueces a no liberar a la francesa.

La hemos visto en el 2014 y 2015 intentando impedir la liberación de Nestora Salgado, a quién –sin conocer– exigió a jueces federales su le inventó 56 secuestros y un homicidio. Nestora salió absuelta de todos los cargos en contra de ella.

El falso secuestro, la bandera de Wallace

En realidad Isabel Miranda de Wallace es el Caballo de Troya del Yunque. El falso secuestro de Hugo Alberto Wallace fue el caballo de madera con el que pudo colarse hasta la candidatura a la alcaldía de la Ciudad de México en el 2012, izando la bandera de “madre coraje”.

El Yunque pensaba que esta candidata «ciudadana» iba a lograr ser electa en el Distrito Federal. De haber sido así, ella hubiera tenido que pagarles con puestos políticos a sus aclamadores.

Pero no logró alcanzar su meta. Tal vez porque en abril del 2012, la revista Proceso reveló su pasado delincuencial: en el 1998 fue arrestada por homicidio en grado de tentativa cuando ordenó a sus empleados de matar a los trabajadores de la Ciudad de México que estaban retirando unos anuncios ilegales de su empresa Showcase Publicidad.

Testigos que se encontraban en el área de antropométrico afirmaron haberla visto amenazar a las custodias que le tomaban la fotografía y huellas dactilares, y vociferaba porque no quería usar el uniforme carcelario. Fue absuelta del delito de agresión a particulares pero pagó mucho dinero para salir libre con pena alternativa por homicidio en grado de tentativa. Pagó para que no le hicieran algunos estudios de personalidad y para que mandaran al archivo muerto los que le hicieron. De esto, según la fuente informativa, sólo quedan archivos electrónicos incompletos.

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La batalla es contra derechos humanos

El Yunque la mantiene protegida a Isabel Miranda y la utiliza con la bandera del activismo por “las víctimas” para atacar a los grupos institucionales de Derechos Humanos y organizaciones civiles independientes del Gobierno.

Prueba de ello, en el 2015, Isabel Miranda de Wallace y José Antonio Ortega Sánchez (del Yunque), organizaron una marcha blanca en el Distrito Federal para mostrar su apoyo a las fuerzas federales de la Ciudad de México.

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Miranda y Ortega Sánchez en la marcha

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El Yunque reaparece a principios del 2016, después de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa y de la llegada del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). Isabel Miranda de Wallace y José Antonio Ortega Sánchez aprovecharon la visita del GIEI a México para lanzar una campaña mediática en contra, pero también en contra de la ONU, de la CIDH y del entonces secretario ejecutivo Emilio Álvarez Icaza, de la CNDH y de Juan Méndez, relator contra la tortura de la ONU.

Para el periodista Ricardo Raphael, quien operó de manera visible esta campaña de desprestigio fue José Antonio Ortega Sánchez, “fundador del Yunque, abogado de militares, amigo de la ultraderecha colombiana y colega de Isabel Miranda de Wallace”. El Universal, 17/03/2016.

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José Antonio Ortega Sánchez se lanza contra las instituciones de derechos humanos en febrero del 2016. Foto : red

A todos los funcionarios los acusaron de ser parte de una «mafia», de una red de complicidades cuyo objetivo era liberar a secuestradores.

El Yunque es una organización que se manifiesta abiertamente como anti derechos humanos. Isabel Miranda de Wallace es un claro ejemplo de ello, defiende y legitima la tortura públicamente, e incluso se opone al debido proceso afirmando que las instituciones derechohumanistas buscan y permiten la liberación de secuestradores. Ése es su discurso más combativo. De tal modo que sus apariciones públicas están dirigidas a convencer a las audiencias que repudian la tortura como método de confesión criminal y defienden el debido proceso como derecho de todos los ciudadanos.

Brutal agresión de la abuela de Brenda Quevedo Cruz

13 días después  de que la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad (ac-dv.org), denunciara el falso secuestro de Hugo Alberto Wallace Miranda, la abuela paterna de Brenda Quevedo Cruz, inculpada (no sentenciada) en el caso Wallace, sufrió un secuestro express.

La señora, de unos 84 años de edad, fue abusada sexualmente, golpeada y maltratada por un hombre que recibía órdenes por teléfono. Este hombre ya sabía quién era la señora, cómo se llamaban sus hijos, en donde laboraba el papá de Brenda, etc… Tenía mucha información sobre ella y sobre su familia. Este hombre llevaba botas como de policía. Además recibía órdenes por teléfono.

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En el 2012, menos de 15 días después que Proceso denunciara el pasado delincuencial de la señora Wallace, Regina Martinez, periodista de Proceso fue encontrada asesinada en Veracruz. Coincidencia ? Lo que no se dijó fue que había sido torturada antes de ser asesinada.

Tenemos más información sobre Hugo Alberto Wallace que publicaremos en el momento correcto.

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…ENTONCES: ¿DÓNDE ESTÁ HUGO ALBERTO WALLACE MIRANDA?..

Los jueces de la SCJN estarían revisando el caso Wallace.

Información muy interesante. Hay que verificarla…

La Prensa

14 de julio del 2016

DESDE LA SCJN… Los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, han volteado a revisar el expediente del caso de Hugo Alberto Wallace Miranda, para establecer si efectivamente los jueces actuaron conforme a derecho para procesar y sentenciar a los implicados del supuesto secuestro y homicidio del joven Hugo Alberto, luego de que, familiares de los seis inculpados por el supuesto secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace Miranda denunciaron que hubo tortura para declararse culpables y, es que la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad exhibió una serie de irregularidades detectadas en las pruebas presentadas por la señora Isabel Miranda de Wallace ante las autoridades, como la paternidad de su hijo, el ADN de una gota de sangre en el departamento donde supuestamente fue descuartizado, y el rastro legal de Hugo Alberto en 2010.

Y, es que a 11 años de la presunta muerte y homicidio de Hugo Alberto, los restos humanos de éste, aún no han sido encontrados.

De haberse violado el debido proceso, los inculpados, también estarían con un pie en la calle, como sucedió con la francesa Florance Cassez, a quién se le acusó del delito de secuestro y de pertenecer a la banda de plagiarios Los Zodiaco.

Ante tal situación la Asociación Canadiense pidió a las autoridades mexicanas la liberación inmediata de Brenda Quevedo Cruz y Jacobo Tagle Dobin, acusados del secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace, quien actualmente tendría 47 años de edad. Además, exigió la revisión de los juicios contra Juana Hilda Lomelí, César Freyre Morales, Tony y Alberto Castillo, y Jael Malagón Uscanga, implicados en el caso.

El asunto ha traído preocupación en el sistema de impartición de justicia en México, pues de comprobarse esas irregularidades; de que hubo tortura y que se violó el debido proceso, los encargados de impartir la justicia mexicana, se verían obligados a dejar en libertad a todos los sentenciados y procesados en este caso.

La Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad (ACDV), activistas y abogados presentaron un análisis contundente del caso, en el que se evidencia declaraciones de los supuestos plagiarios obtenidas bajo tortura y la semblanza de las pruebas que presentó la señora Isabel Miranda de Wallace en la presunta “fabricación del secuestro, el cual ni siquiera -dicen-, tiene existencia legal”.

Hay que recordar que este caso ocurrió en los sexenios panistas y fue investigado por la Procuraduría General de la República (PGR), cuando Marisela Morales era la titular de esa institución. Éste, es el capítulo que nadie conocía sobre el caso de Hugo Alberto Wallace Miranda. De ser como dice la Asociación Canadiense por el Derecho y la Verdad, entonces: ¿Dónde está Hugo Albert?

A’MIRANDA de WALLACE…los INTERESES AJENOS…No le son AJENOS’.

Tamaulipas en Zona de Guerra

12/07/2015

A inicios de este año se cumplió una década de que el país fuera cautivado, por una hasta entonces, anónima madre de familia, pedagoga de formación, que atrajo los reflectores públicos al demostrar que ella misma se había dado a la tarea de investigar el secuestro de su hijo, identificar a los presuntos responsables y presionar a la autoridad para que fuera tras ellos.

Esa valiente mujer es Isabel Miranda de Wallace, quien actualmente dirige la agrupación ciudadana “Alto al Secuestro”. En 2010 recibió de manos el entonces presidente Felipe Calderón el Premio Nacional de Derechos Humanos, y habría sido el propio Calderón quien en 2012 la impulsó para que el Partido Acción Nacional la postulara como candidata a la jefatura del Gobierno del Distrito Federal, para contender contra Miguel Ángel Mancera.

Este último episodio político-electoral parece haber tenido dos víctimas. El primero y más notorio fue el PAN, que en aquella elección, con un presidente blanquiazul en Los Pinos, captó apenas 16% de los votos en la capital del país, lo que lo sumió en una debilidad de la que aún no se recupera.

El segundo actor lesionado por aquella campaña desastrosa fue la propia señora Miranda de Wallace, cuya exposición a la política partidista exhibió un largo rastro de colaboracionismo con el gobierno del citado Calderón, labor en la cual no parece haber tenido conflicto alguno para reeditar bajo la administración del presidente Peña Nieto.

En el campo de las organizaciones de la sociedad civil ha crecido por años la indignación por el “acompañamiento” de la señora Miranda de Wallace con las estrategias oficiales para desactivar, aislar y en caso necesario, sembrar infundios en contra de agrupaciones que se han mantenido críticas ante el gobierno por violaciones graves a los derechos humanos.

Durante la pasada administración panista, la señora Miranda usó su voz como activista en este campo para cuestionar las causas de Alejandro Martí y de Javier Sicilia. Con ambos la identificaba la tragedia de haber sufrido el secuestro y posterior homicidio de un hijo. Pero su postura no fue ejercer mayor presión sobre la autoridad, sino deslindar a funcionarios federales en sendos casos.

Desde aquella época se empezó a rumorar que la señora Miranda atendía directrices del entonces secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, lo que la llevaba a emprender posicionamientos que fueron deteriorando rápidamente su autoridad moral.

En el actual gobierno este perfil se ha repetido, e incluso ha mostrado un mayor énfasis. Debe subrayarse que la colaboración en su equipo de abogados con trayectoria nacional e internacional, como Samuel González, ex funcionario de PGR y ex asesor externo de la ONU,  han permitido a la señora De Wallace incluso elevar la mira hacia presas de mayor calibre.

Es por ello que en los últimos años hemos visto a la dirigente de “Alto al Secuestro” en aceras contrarias a las que ocupan personajes ampliamente reconocidos en el campo de le defensa de los derechos humanos, como Juan Méndez, relator de Naciones Unidas para temas de tortura, cuyos reportes sobre la gravedad del problema en México han atraído críticas y condenas de la señora Miranda y su equipo de asesores.

También puede ubicarse a este grupo no en el activismo ciudadano sino en el denostación contra el Grupo Independiente de Expertos Internacionales (GIEI), conformado por un convenio establecido entre el gobierno mexicano y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la OEA.

En toda la historia del caso Ayotzinapa, Miranda de Wallace se ha alienado con la visión del oficialismo. Y esta vez el destinatario de sus dardos, cada vez menos eficaces, ha sido el secretario ejecutivo de la CIDH, el mexicano Emilio Álvarez Icaza.

El discurso asumido por ella se halla nutrido de recursos de baja calaña: hacia el GIEI, la xenofobia más elemental¿qué hacen extranjeros metidos en este tema que corresponde a los mexicanos?-, y contra el funcionario de OEA, dos veces ombudsman del DF, el correlato previsible: traidor a México.

A los estrategas que utilizan a la señora Miranda como la mano del gato que rescata castañas del fuego, no se les escapa que el enorme desprestigio de México y su gobierno no deriva de lo que hagan o dejen de hacer los señores Méndez y Álvarez Icaza. Ahí está por si hace falta, el reporte en materia de tortura generado por Amnistía Internacional; los pronunciamientos de altísimo nivel surgidos en la reciente gira europea del presidente Peña, o la declaraciones de Hillary Clinton, posible futura presidenta de Estados Unidos a partir de noviembre próximo.

No han faltado en las campañas de la señora Wallace objetivos más modestos pero igualmente sensibles, como la presión desbordada para combatir la eventual liberación de Nestora Salgado (ver elcasonestorasalgado.wordpress.com), integrante de policías comunitarias, quien estuvo presa por más de 36 meses, hasta que en marzo pasado alcanzó su libertad.

Ni en México ni en el extranjero hay duda alguna de que la señora Miranda tiene un compromiso de sujeción si no al gobierno mexicano en su conjunto, sí a alguno de los sectores “duros” de la administración Peña Nieto.

En diversos espacios de la clase política, de analistas y de la comunidad de defensores de derechos humanos se han ido abriendo paso la convicción de que el “halcón” del gobierno federal que orienta la conducta de la señora Miranda se halla en  la Consejería Jurídica de Los Pinos, que encabeza Humberto Castillejos, un influyente personaje que ha logrado doblegar la voluntad de muchos actores en el Congreso, el Poder Judicial Federal y hacia el interior mismo de la administración.

Una reciente carta desplegada por el diario “El Universal” en días recientes bajo la firma de Miranda de Wallace, con un confuso cuestionamiento hacia el ministro José Ramón Cossío, atrajo entre los enterados, la lectura de una pugna entre el citado Castillejos y un sector independiente de la Corte, al que pertenece Cossío.

Es muy probable que estos patrones se agudicen en la medida en que se desahogue la agenda gubernamental en derechos humanos, o en cuestiones que deba dirimir la Corte. Es predecible que el oficialismo debe ajustar sus estrategias y ajustar su nómina de “compañeros de viaje”, pues cada vez menos personas se llamarán a sorpresa cuando encuentren a la señora Miranda en el lado equivocado de las causas de la sociedad.

Otra mentira de Isabel Miranda de Wallace. César si fue torturado!

Una vez más, Miranda de Wallace busca engañar a la opinión pública.

El día de ayer, Isabel Miranda de Wallace publicó un video en Twitter (y lo mostró en su conferencia de prensa) en el cual César Freyre Morales, inculpado y sentenciado en caso del falso secuestro de Hugo Alberto Wallace, afirma que No FUE TORTURADO.

Pero este video, ilegal por supuesto, es reciente. Lo dice Isabel Miranda de Wallace. Fue filmado durante una audiencia reciente (copia de pantalla del artículo o link). Y, es cierto, César dice que no fue torturado para rendir esta última declaración.

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Pero César SI FUE TORTURADO para involucrar a Brenda y a los demás inculpados en octubre del 2010.

Tenemos la copia del careo (de fecha 5 de marzo 2014) de César Freyre con Brenda Quevedo Cruz.

En este careo, César Freyre declara ante el juez, y ante Brenda Quevedo Cruz, que SI FUE TORTURADO para rendir sus declaraciones los días 3 y 23 de octubre del 2010.

Careo de César Freyre (5 de marzo 2014)

 

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Además, tenemos el audio de este careo. Se escucha las preguntas de Brenda y la respuestas de César, y el juez repitiendo las preguntas y las respuestas.

>> AUDIO <<

 

entre minuto 1:00 y 3:31

– Que diga mi careado si es verdad como me inculpa en su declaración, que yo participé o tuve conocimiento del secuestro de Hugo Alberto Wallace Miranda

– No, no participó. El 3 y 23 fue declarado a base de tortura física y mental.

Caso Wallace: absurdos jurídicos, violaciones al debido proceso, torturas…

Proceso

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A diferencia de la mayoría de los familiares de desaparecidos que se niegan a aceptar la muerte de la víctima hasta no ver el cuerpo o tener pruebas científicas irrefutables del fallecimiento, la empresaria Isabel Miranda de Wallace “es la única persona que se niega a aceptar que su hijo esté vivo, y que grita para hacernos creer que su propio hijo fue descuartizado”, según David Bertet, presidente de la Asociación Canadiense por el Derecho a la Verdad.

Este hecho forma parte del sinnúmero de absurdos jurídicos y de sentido común, así como de violaciones al debido proceso que plagan el caso del supuesto secuestro y asesinato del hijo de la actual presidenta de la organización Alto al Secuestro la noche del 11 al 12 de julio de 2005, muchas de las cuales fueron documentadas por Proceso en los últimos años.

Seis personas –Brenda Quevedo Cruz, Jacobo Tagle Dobin, Juana Hilda González Lomelí, Cesar Freyre Morales, así como Alberto y Tony Castillo– se encuentran en la cárcel por este caso y todos claman su inocencia.

Su defensa afirma que no existen pruebas en su contra, sino declaraciones autoincriminatorias las cuales, además de ser contradictorias entre sí, fueron arrancadas bajo tortura. El cuerpo de la supuesta víctima nunca apareció, y nuevos elementos salieron con el tiempo, los cuales enturbiaron la versión de Miranda de Wallace.

La organización canadiense lleva años investigando el llamado “Caso Wallace” –defiende de manera benévola a Quevedo Cruz– y aprovechó que el pasado lunes 11 se conmemorara el onceavo aniversario del supuesto plagio para recordar que la historia del secuestro, tal y como la presenta Miranda de Wallace “nunca ocurrió”; afirmó que fue una “gran mentira” fabricada por la propia empresaria en contubernio con funcionarios federales.

La empresaria tomó como prueba de la muerte de su hijo el dictamen de una autopsia “surrealista”, la cual “nunca sucedió ni pudo suceder ya que precisamente no se encontró ningún cuerpo”, según la organización canadiense.

La perito Blanca Olimpia Patricia Crespo Arellano, adscrita a la Procuraduría General de la República (PGR), certificó el 8 de noviembre de 2013 que Hugo Alberto Wallace Miranda falleció el 12 de julio de 2005 a las 0:00 horas por “insuficiencia respiratoria aguda, asfixia mecánica por estrangulación, asfixia mecánica por compresión abdominal”.

Además de que la perito no pudo analizar el cuerpo para corroborar con tantos detalles de cómo murió el hijo de la empresaria, Bertet señaló que “Hugo Alberto Wallace Miranda” ni siquiera existe como persona legal.

En mayo de 2014 salió a la luz que el hijo de Isabel Miranda de Wallace contaba con dos actas de nacimiento, emitidas en 1970 y 1975, en los que aparece con dos apellidos y padres distintos, pero con la misma fecha de nacimiento: 12 de octubre de 1969.

En la primera, fue registrado con el nombre de Hugo Alberto Miranda Torres y Jacinto Miranda aparece como su padre (equivocación de Proceso : Fausto es el nombre). En la segunda, aparece con el nombre de Hugo Alberto Wallace Miranda y José Enrique Wallace Díaz firma como su padre.

La PGR nunca profundizó varias de las líneas de investigación que ponían en duda incluso la muerte del hijo de la empresaria. Entre ellas: el uso de la tarjeta de crédito perteneciente a Hugo Alberto Wallace Miranda el 20 de julio de 2005 en un centro comercial de Perisur o, bien, una llamada a su línea celular el 1 de noviembre de 2005.

Asimismo, la primera acta de nacimiento fue utilizada el 24 de febrero de 2010 para tramitar una Cédula Única de Registro de Población (CURP) ante las autoridades capitalinas, esto es, cuatro años y medio después de que Hugo supuestamente murió descuartizado.

“Evidencias físicas”

Junto con el acta de defunción, Miranda de Wallace mencionó seis supuestas evidencias físicas, las cuales convalidarían su versión de lo sucedido.

Según la empresaria, su hijo fue secuestrado en el departamento de Juana Hilda Lomelí por un grupo dirigido por César Freyre. Todavía según esta versión, falleció en la madrugada del 12 de julio de 2015 de una golpiza; sus agresores descuartizaron el cuerpo en el baño con una sierra eléctrica –comprada horas antes en un Walmart– y arrojaron sus restos al azar.

Sin embargo, la defensa sostiene que el baño colinda con el cubo de luz del edificio; nadie escuchó el motor de la sierra eléctrica que supuestamente fue utilizada a las 8 de la mañana. El 13 de julio, peritos de la SIEDO, ahora SEIDO, ingresaron a la vivienda y no encontraron rasgos de sangre. Salieron del departamento, dejando la puerta abierta durante dos semanas.

En octubre de 2005, el departamento fue rentado a un particular sin que las autoridades opusieran resistencia. El particular lo abandonó cuatro meses más tarde por teléfono, sin entregar las llaves a los dueños, según señaló la organización.

No fue sino hasta febrero de 2006 que la PGR ingresó de nuevo en el departamento, donde supuestamente encontró una gota de sangre y la licencia para manejar del hijo de Miranda de Wallace.

Si bien el ADN salió compatible con los perfiles genéticos de Isabel Miranda y Enrique Wallace, éste estaba conformado por dos cromosomas XX, lo que corresponde a una mujer. La perito que analizó la gota de sangre aseveró que se trató de un error de dedo.

La organización canadiense denunció que no pudo hacer su propio peritaje, ya que las autoridades sostuvieron que la muestra sólo contenía lo suficiente de ADN para realizar un único análisis.

Por otra parte, la licencia de conducir había vencido el 9 de enero de 2005. No era el documento que utilizaba Hugo, ya que renovó su credencial ese mismo mes.

Según Bertet la empresaria incluso mintió ante la justicia estadunidense, al aseverar que su hijo no tenía ningún antecedente penal.

A raíz de una petición emitida en 2008 por la Corte Federal de Distrito para el Distrito Norte de Illinois, que analizaba la petición para la extradición de Quevedo, la Agencia Federal de Investigación mandó una copia de la causa penal 196/2001, en la que se señaló a Hugo “penalmente responsable en la comisión del delito de contrabando, condenándolo a tres meses de prisión”.

Declaraciones contradictorias

La historia del caso, según la relata Isabel Miranda de Wallace, se articula alrededor de la declaración magisterial de Juana Hilda Lomelí, rendida en febrero de 2006. Dos meses más tarde, la misma declaró que desconocía tal declaración, ya que se elaboró en ausencia de su abogado y bajo presiones de los agentes ministeriales.

En 2010, la declaración de Lomelí fue complementada por la de Jacobo Tagle Dobín, quién salió positivo a los exámenes del protocolo de Estambul –que detectan el uso de tortura—y de César Freyre Morales. Éste también afirmó que fue torturado. La organización denunció que videos de estas declaraciones fueron “filtrados” a los medios para sostener la historia del secuestro.

Bertet aseveró que de por sí los actos de tortura que sufrieron los involucrados bastarían para liberarlos inmediatamente. Sin embargo señaló que las propias contradicciones entre las declaraciones las invalidan. En mayo de 2014, la organización canadiense elaboró un amplio documento en el que evidenció estas contradicciones tanto sobre fechas, lugares y horas como en elementos de fondo del caso como la propia arma.

Según éste, las declaraciones no concuerdan sobre el motivo que empujó la banda a perpetrar el secuestro. En su declaración, César Freyre afirmó que él mismo planeó el secuestro por razones de negocio. Según Jacobo, César planeó el delito para vengarse de Hugo, después de que éste hablara mal de él. Y según Juana Hilda, el plagio fue ideado por Jacobo, quien conocía la fortuna de la familia de Hugo.

Lo que ocurrió en el departamento también varía según las declaraciones. Jacobo afirmó que al entrar en la vivienda, acompañado por Juana Hilda, Hugo fue encañonado por César con una pistola modelo Glock. Ni Juana Hilda ni César evocaron la presencia de armas. Jacobo afirmó que subieron el volumen de la televisión; César dijo que nunca estuvo prendida. El fallecimiento tampoco quedó esclarecido: varían las versiones sobre cómo César golpeó a Hugo hasta provocarle la muerte.

Las declaraciones no concuerdan sobre el aparato que supuestamente fue utilizado para sacar una fotografía de Hugo: César dice que fue una cámara; Jacobo y Juana Hilda afirman que fue el celular de Brenda.

Posteriormente, un grupo hubiera salido a comprar la herramienta necesaria a la sórdida labor de descuartizamiento del cuerpo. Ahí, de nuevo, las versiones difieren: César, quien supuestamente fue al Walmart, no pudo recordar si se trataba de una sierra eléctrica o a gasolina. Juana Hilda afirmó que utilizaron un “serrucho”.

Y César, el presunto autor intelectual del secuestro y del descuartizamiento del cuerpo, declaró que no sabía dónde había terminado la sierra. “Esa ignorancia de un hecho tan básico –el cómo desaparecer el arma de un crimen—resulta hasta risible”, sostuvo la organización canadiense.

La familia Wallace afirmó que un niño atestiguó cuando Jacobo, Brenda y César salieron a comprar la sierra eléctrica, entre las 2 y las 4 de la mañana. El mismo niño, quien supuestamente relató la historia a Isabel Miranda de Wallace, también vio cuando bajaban “a un hombre herido y sangrando” por las escaleras.

La organización canadiense observó que según las declaraciones y los momentos, el niño se hubiera quedado en la entrada del edificio durante extensas horas de la madrugada, “lo cual agrega al carácter totalmente inverosímil de la supuesta presencia del niño e invalida cualquier supuesto testimonio rendido por este niño”.

Cárcel y amenazas

El vasco Luis Miguel Ipiña Doña, exmilitante de la organización separatista Patria Vasca y Libertad (ETA), lleva años denunciando los absurdos encontrados en el “Caso Wallace”. Hasta mayo de 2011, documentaba sus hallazgos en una página de Internet, pero el 20 de ese mes fue detenido mientras salía de su casa de Ecatepec y encarcelado durante un año, cinco meses y diez días.

Las autoridades afirmaron que el vasco se dedicaba al tráfico de armas; sin embargo, detrás de las rejas de Chiconautla, Estado de México, se percató que el sitio había desaparecido de la red, y durante su encarcelamiento, un custodio le advirtió: “Usted se metió con la Wallace…”.

La organización canadiense realizó un respaldo de parte del trabajo de Ipiña Doña, y continuó con la investigación, asumiendo la defensa de Brenda Quevedo Cruz. Después de la publicación de la segunda acta de nacimiento de Hugo, Bertet se enteró que la fiscalía anticorrupción tenía abierta una averiguación previa en su contra.

En 2014, Bertet interpuso una denuncia contra Miranda de Wallace por la supuesta fabricación de pruebas y mentiras, mientras su organización pidió que se conformara una comisión independiente para investigar el caso, que no fuera integrada por la PGR.

“Complicidad de eminentes funcionarios”

El pasado 8 de noviembre, la organización canadiense mandó una carta al “zar” antisecuestro Renato Sales Heredia, titular de la Comisión Nacional de Seguridad, en la que le recordó que el caso Wallace fue fabricado “con la complicidad de eminentes funcionarios del Estado mexicano, en particular relacionados con la Procuraduría General de la República”.

En esa carta, la organización resaltó que gracias a sus amistades en el gobierno de Felipe Calderón, Miranda de Wallace consiguió el ingreso libre a los penales o a la sede de la SEIDO, donde asistió e incluso participó a los interrogatorios. Por lo anterior, la organización sostuvo que la empresaria “debería encontrarse actualmente por lo menos procesada por los delitos ya señalados”.

Resumen del caso Wallace

El 12 de julio del  2005, Ma Isabel Miranda de Wallace presenta una denuncia por secuestro porque su hijo, Hugo Alberto Wallace Miranda, no había regresado a dormir a la casa (no dice que desde los 15 años, Hugo vivía en su propia casa porque la odiaba a ella).

El enero del 2006, Ma Isabel Miranda de Wallace lanzó una campaña para dar con los supuestos secuestradores de su hijo.Utilizó los espectaculares de su propia empresa (Showcase), para dar con ellos, ofreciendo recompensas (a ver si nos puede aclarar porqué ofreciá 250 000 pesos por Jacobo y 50 000 por Brenda).

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El 10 de enero del 2006, Ma Isabel Miranda de Wallace logra arrestar a Juana Hilda Gonzalez Lomeli, novia de César Freyre. La tortura con la ayuda de la PGR o SEIDO, la hace declarar de manera ilegal y sin contar con la presencia de un abogado ante una cámara escondida para poder utilizar el video como prueba, valiendose de la ley.Es asi como la Sra Wallace, a partir de una foto que ella misma encontró en el departamento de Juana Hilda (cuando ésta última estaba de viaje), interrogó a Juana Hilda para sacarle los nombres de todas las personas que aparecían en una foto tomada delante de la iglesia de Chalpa, Edo de México.

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En esta foto se encontraban César Freyre y ella (Juana Hilda), Jacobo Tagle y Brenda Quevedo (novios), Antonio y Alberto Castillo (hermanos), Jael Malagón Uscanga y Paola (novios) y un niño.

Poco tiempo después, Miranda de Wallace y su hermano, ayudados por la policía, lograron la detención de César Freyre que fue brutalmente torturado varias veces para sacarle una declaración auto inculpatoria.

Meses  Ma Isabel Miranda de Wallace mandó arrestar a un hermano Castillo, lo torturó para que firmara una declaración auto inculpatoria. El otro hermano, quién no estaba presente, decidió presentarse ante la policía. Le dijeron que los jefes estaban de vacaciones que regresara después.Regresó después y fue cuando lo agarraron y lo torturaron.

Cuando se supo eso, Brenda Quevedo quisó ir a presentarse ante la PGR, pero le dijeron de huir y de esconderse hasta debajo de las piedras. Fue cuando pidió identificaciones a nombre de Nadia Vasquez y huyó a Estados Unidos, pasó la frontera de mojada. Como hablaba muy bien el inglés logró que no la arrestaran los  policias de EU. Encontró trabajo en Louisville Kentucky.

En 2007, Luis Moya y Laura Dominguez (muy amiga de Hugo Alberto) denunciaron ante las autoridades que Hugo seguía vivo. Laura hasta tuvo un encuentro con él en el aeropuerto de México. Hugo le dijo que estaba protegido porque estaba metido en algo relacionado con el narco tráfico. Luis Moya hasta fue al programa de Ciro Gomez Leyva para denunciar el hecho… Miranda de Wallace de querer quitarle dinero.

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Pero Miranda de Wallace logró encontrarla gracias a una denuncia de una compañera de Brenda. El FBI llegó por ella y la arrestó. Se quedo un año en una carcel de EU y luego Miranda de Wallace obtuvo que sea deportada a México.

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Cuando Brenda llegó al DF, Miranda de Wallace la estaba esperando. Le propuso ventajas si se declaraba culpable del asesinato de su hijo Hugo. Brenda rechazó la oferta.

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A Brenda la llevaron a Santiaguito en donde poco tiempo después de su llegada fue torturada por 3 hombres encapuchados vestidos de civil.

Tiempo después la trasladaron al penal de Isales Marias (en donde se encuentran sentenciados, no procesados como Brenda), en donde fue torturada por segunda vez por 6 hombres encapuchados, en la punta noroeste de la isla, en una casa en obra negra… Le piedieron que se declarara culpable. Brenda les dijo… “mejor mátenme”. Y no firmó nada.

Cuando regresó a la carcél, se dió cuenta de que la directora de la prisión estaba enterada de lo que le había sucedido pero no hizó nada para ayudarla.

Después fue trasladada a Tepic, y hace unos meses fue trasladada al estado de Morelos. Brenda aún se encuentra en espera de su sentencia.

En diciembre del 2010, Ma Isabel Miranda de Wallace logró la detención de Jacobo Tagle Dobin. Jacobo era amigo de Hugo Alberto. Es mas, Hugo había comprado el patio de la casa de los papas de Jacobo para meter un espectacular de Showcase. Eran amigos.

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Lo torturó y lo presentó ante la prensa. Miranda de Wallace estaba en compañia de Alfredo Castillo (que fue quién mandó arrestar a José Manuel Mireles Valverde años después…)

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A Jacobo, Miranda de Wallace lo llevó a Cuemanco para buscar los restos de Hugo. Hizó todo un show pero no encontró mas que una bolsita con huesos de pollo. Dicen que el canal de Cuemanco encontraron el cadaver de un hombre y que Miranda de Walalce les dijo a los policías : “agarrenlo, cortenlo en trozos y digan que encontramos a Hugo”. Lo que se negaron a hacer.
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Jacobo aún se encuentra en espera de su sentencia

Días después del arresto de Jacobo, Miranda de Wallace recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos 2010 por parte de Felipe Calderón Hinojosa (que al parecer es primo de ella) y de Raul Plascencia (que ella postuló a la CNDH). También había postulado a Maricela Morales a la PGR, para no tener problemas ni con DH ni con la PGR… Buena idea.

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En 2012, la revista Proceso documentó el pasado turbio de Ma Isabel.

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15 días después, Regina Martinez, periodista de Proceso era brutalmente asesinada. Se sabe que fue brutalmente torturada antes de ser asesinada.

En 2014, la revista Proceso y el portal Los Angeles Press documentaron que Hugo Alberto podría estar vivo ya que se habían encontrado una segunda acta de nacimento a nombre de Hugo Albero y una segunda CURP (tramitada en el 2010), las dos con los apellidos Miranda Torres (apellidos de Ma Isabel, madre de Hugo). Miranda de Wallace dijo “cualquiera puede  pedir un acta en internet” y amenazó con demandar a Anabel Hernandez. Nunca lo hizo. Pero la casa de Anabel fue allanada por hombres encapuchados que decían ser federales y Zetas. Se llevaron al guardespaldas de Anabel, lo soltaron poco tiempo después. Anabel no se encontraba en su casa este día.

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En el 2014 se tramitó una demanda en contra de la Sra Wallace por falsedad en declaración, simulación de pruebas, intimidación de testigos, delitos contra el estado civil, pero desde el 2014, PGR no movió ni un solo dedo.

La única prueba cientifica que existe es una gota de sangre con perfiles geneticos de Ma Isabel Miranda Torres y de Enrique Wallace, pero resultó ser sangre de mujer. Podría ser de Claudia Wallace, media hermana de Hugo.

Con la copia de la segunda acta de nacimiento de Hugo, se encontró el acta original de nacimiento de Hugo Alberto. En esta aparece que el padre de Hugo se llama Fausto Miranda (lo raro es que Isabel dice en el libro El Caso Wallace que Fausto Miranda es su padre…).

Esto hecha abajo toda la acusación en contra de los snetenciados ya que Hugo Alberto Wallace Miranda no tiene existencia legal. Para que la tuviero hubiera sido necesario un juicio para el cambio de apellidos.