Isabel Miranda de Wallace es una ‘farsante’, sostiene dirigente de Morena

El dirigente de Morena, César Francisco Burelo Burelo, sostuvo que Isabel Miranda de Wallace, es una ‘farsante’ y no tiene calidad moral para cuestionar estrategias de seguridad del gobierno de Tabasco.

Así lo manifestó luego de que la presidenta de la organización Alto al Secuestro, aseguró que entidades como Tabasco, Ciudad de México y Estado de México se han pasado por el ‘arco del triunfo’ revelar cifras reales del delito de secuestro.

Es la última persona en tener autoridad para hablar del tema, ha sido una farsante, ha negociado con este tema, por lo tanto, no tiene, en mi opinión ninguna trascendencia‘, expresó el morenista.

Reiteró que Miranda de Wallace no tiene credibilidad, porque inventó un delito y se comprobó que nunca existió el secuestro de su hijo.

Además la acusó de que tuvo serios nexos con el gobierno del Felipe Calderón y Vicente Fox donde fue beneficiada en sus negocios.

 

Dirigente estatal de Morena desmiente a la activista Isabel Miranda de Wallace

Corat

29 enero, 2020

“La presidenta de la ‘Asociación Alto al Secuestro’, Isabel Miranda de Wallace, es una farsante y ha perdido credibilidad ante los ciudadanos, señaló el dirigente estatal de MORENA, César Francisco Burelo Burelo.

Lo anterior, luego de que la presidenta de ‘Alto al Secuestro’ acusó que varios estados de la República, incluido Tabasco, han mentido acerca de las cifras de personas secuestradas.

Burelo Burelo, añadió que el Gobierno del Estado, ha demostrado su disposición en el combate a la inseguridad y no en ocultar información como lo hizo la administración anterior.

Isabel Miranda de Wallace, es la última persona en tener autoridad en hablar del tema, ha sido una farsante, ha negociado con este tema y por lo tanto sus declaraciones no tienen, en mi opinión, ninguna trascendencia”, expuso el morenista.

Asimismo, señaló que “de hecho, ayer – antier, estuvo el fiscal en una entrevista donde se dieron a conocer todos los datos que se ocultaron en el gobierno anterior y se están atendiendo estos; yo creo que no es ocultando los datos como se atiende (la inseguridad) sino enfrentándolo y eso es lo que se está haciendo actualmente”.

Ella en realidad inventó un delito que ya se comprobó… inventó el secuestro de su hijo y todo esto… además tuvo muy importantes nexos con el gobierno de Felipe Calderón y con Vicente Fox, fue beneficiaria económica durante estos gobiernos”, expuso César Francisco Burelo.

Finalmente, el dirigente estatal de Morena, dijo confiar en el compromiso del Fiscal General del Estado, Jaime Huberto Lastra Basta, en el combate no sólo al delito de secuestro sino en todo lo relacionado a la seguridad de los tabasqueños, por lo que señaló que está seguro de que en esta administración no se ocultarán cifras.

Florence Cassez: La francesa que busca justicia

Reporte Indigo

El caso de Florence Cassez aún podría estar vivo a más de seis años de que fuera puesta en libertad. La mujer francesa que permaneció siete años en prisión acusada de secuestro y otros delitos anunció que interpondrá una demanda en contra del expresidente Felipe Calderón, el exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna y el periodista Carlos Loret de Mola por haber violado sus derechos.

“La hora de las cuentas ha llegado. Quienes me trataron como un objeto e injustamente me arrojaron a prisión deberán explicar qué fue lo que pasó”, asegura Cassez en una entrevista al portal de noticias L’Express.

La ciudadana francesa afirma que ya se encuentra trabajando en iniciar un proceso legal con el apoyo de su abogado mexicano, esto luego de que se anunciara la detención de García Luna en Estados Unidos, donde se le acusó de recibir sobornos del Cártel de Sinaloa durante su paso por la Agencia Federal de Investigación (AFI) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en el sexenio de Vicente Fox y el de Felipe Calderón.

Eduardo Luengo Creel, abogado penalista, explica que el caso de Cassez en México concluyó con una sentencia firme que dictó la Corte, por lo que bajo ninguna circunstancia se podrá reabrir, ya que ella está absuelta por las violaciones que se hicieron al debido proceso legal.

Ella no podrá reabrir el caso, pero si pretende demandar la reparación del daño a través de un juicio de responsabilidad moral esa sería otra historia y tendría que llevarle las pruebas al tribunal competente. Aunque Cassez cuente con todas los argumentos, deberá tomar en cuenta que en este tipo de procesos también hay plazos que se deben cumplir”, dice el abogado penalista.

Además de coincidir con la perspectiva de Luengo Creel, Carlos Orduña Trujillo, maestrante en derecho penal, comenta que Cassez podría llevar la demanda a otro nivel y no quedarse solo con las denuncias a Calderón, García Luna y Loret de Mola.

Podría demandar al gobierno mexicano actual y obtener beneficios económicos

– Carlos Orduña Trujillo

Maestrante en derecho penal

El maestrante detalla que Cassez podría acceder a este tipo de justicia solo si lleva su demanda a un juzgado federal bajo una denuncia denominada Responsabilidad Patrimonial del Estado. De ganar el proceso, la francesa obtendría recursos económicos en millones y una disculpa pública del gobierno mexicano.

“La Responsabilidad Patrimonial del Estado determina que el gobierno con motivo de su actividad administrativa irregular causada en bienes o derechos de los particulares, será objetiva y directa y los afectados tendrán derecho a una indemnización conforme a las bases, límites y procedimientos que establezcan las leyes”, puntualiza el también socio y fundador de Orduña y Asociados Abogados.

En la entrevista a L’Express, Cassez menciona que nunca compensará siete años en prisión, pero recibir dinero en efectivo es una forma de reparación de los daños.

“Es una cuestión de principios y símbolos… Después, la gente ya no puede decir: ‘No fue compensada, por lo que no fue reconocida completamente inocente y queda una duda’”.

Más que Calderón

En 2005, Cassez junto con Israel Vallarta, su exnovio, fueron arrestados en el Rancho Las Chinitas por la AFI, corporación que en ese momento era encabezada por García Luna. Es por eso que la francesa quiere demandar al exsecretario de Seguridad Pública.

Mientras que Vallarta fue señalado como líder del grupo Los Zodiacos, Cassez fue acusada de secuestro, delincuencia organizada y posesión ilegal de armas de fuego. Ella salió de prisión en 2013, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación estipulara que su juicio no fue justo y determinara su liberación. Él continúa recluso.

En el caso de Loret de Mola, Cassez asegura que la demanda la haría por el montaje televisivo en el que hizo creer al público mexicano que ella era una secuestradora.

Como respuesta a la pregunta sobre contra quién iniciará un proceso legal, la francesa también menciona a Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la asociación civil Alto al Secuestro y Luis Cárdenas Palomino, mano derecha de García Luna.

Florence Cassez apuesta por todo

En 2015, Cassez buscó la ayuda del presidente François Hollande para que se hiciera cargo de los pendientes que el exmandatorio Nicolas Sarkozy dejó sin resolver sobre su caso, sin embargo, no obtuvo la ayuda que esperaba.

Tras el fracaso y sin indicios de justicia o compensación, la mujer francesa habló con su abogado y le dijo que tomara medidas para obtener recursos económicos del gobierno mexicano por daños y perjuicios cometidos a su persona por parte de diversas personalidades del país.

En ese momento, su abogado estipuló que dichos daños ascendían a 36 millones de dólares, sin embargo, la iniciativa de demanda no procedió debido a que no contaba con suficiente apoyo de su país.

Por más de cuatro años, Florence Cassez guardó silencio, dedicó ese tiempo a su hija y al trabajo que consiguió en Dunkerque, Francia, en el cual se desempeña como consejera de reintegración para solicitantes de empleo.

Para el abogado penalista, Eduardo Luengo Creel, que Florence Cassez gane una demanda depende de las pruebas que otorgue al tribunal.

“Habrá que esperar a que ella tome las acciones correspondientes para conocer más las posturas que asume de manera formal ante las autoridades mexicanas”.

La larga pesadilla de Israel Vallarta

Proceso 22 de enero del 2020

Foto: Germán CansecoFoto: Germán Canseco

La historia de la acusación contra Israel Vallarta y la francesa Florence Cassez (en un proceso que está lejos de acabar) tuvo consecuencias mayores que el engaño mediático orquestado por Genaro García Luna: varios familiares de aquél fueron torturados por personal de la AFI, incriminados con falsos testimonios y pruebas sembradas, presionados por agentes del Ministerio Público en complicidad con mandos policiacos y empresarios. Incluso un comerciante falsamente implicado murió en prisión a consecuencia de esos ataques implacables. Y a pesar de que la mayoría de los casos se cayeron en los tribunales, los principales afectados siguen en prisiones de alta seguridad… y sin sentencia.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- “Me acostaron sobre una plancha de metal caliente en el piso de una camioneta y se sentó sobre mí un policía muy gordo. Grité que me estaba quemando. ‘¡Me vale madres!’, respondió el tipo. Cuando me levanté, dejé la piel pegada”, dice René Vallarta a la reportera al tiempo que muestra sus cicatrices.

Agrega con la voz quebrada: “Esta es la primera vez que doy una entrevista porque siempre que se publica algo en los medios es para atacarme a mí y a mi familia. Somos objeto de una campaña de odio, de infames mentiras y de todo tipo de falsedades. A mis sobrinos Juan Carlos y Alejandro también los quemaron”.

El 8 de diciembre de 2005 efectivos de la entonces Agencia Federal de Investigación (AFI), por órdenes de su jefe Genaro García Luna, efectuaron un secuestro disfrazado de arresto contra Israel Vallarta y Florence Cassez. A la francesa la tuvieron incomunicada en una camioneta mientras que a Israel lo torturaron brutalmente todo el día y toda la noche. Horas después presentaron a ambos como peligrosos secuestradores capturados infraganti, en un montaje ante las cámaras de Televisa y TV Azteca.Capture d’écran 2020-01-19 à 16.58.20.png Israel Vallarta con los labios hinchados, consecuencia de la tortura

Encarcelar a Israel fue un favor que García Luna le hizo a su amigo Eduardo Margolis Sobol; éste había peleado con Vallarta y quería darle una lección.

Liberada en enero de 2013 por fallas en su debido proceso y ya en su país natal, Florence Cassez escribió en su libro A la sombra de mi vida que Margolis la contactó para disculparse y decirle que no quiso hacerle daño, que el problema era con Israel y que él no planeó ni pidió el montaje de García Luna con las televisoras, sino al contrario, éste le trajo mala reputación y afectó sus negocios. En entrevista con la periodista belga Emmanuelle Steels, Margolis confirmó lo escrito por Cassez.

La francesa tuvo el apoyo de su gobierno; Vallarta no. El montaje de García Luna confrontó al gobierno de Felipe Calderón con el de Nicolas Sarkozy hasta el borde de la ruptura de relaciones diplomáticas. El año de México en Francia fue cancelado.

Cada vez que se vislumbraba la libertad de Florence, García Luna y su ­equipo buscaban la manera de incriminarla por otros secuestros, sostiene Guadalupe Vallarta, hermana de Israel, en entrevista con Proceso. Como no era posible presentar una banda de dos personas, los ­agentes de la AFI arrestaron arbitrariamente a dos hermanos de Israel (Mario y René) y a tres sobrinos (Juan Carlos, Alejandro y Sergio Cortez Vallarta). La autoridad los bautizó además como la banda de Los
 Zodiaco.

“Todos son inocentes. Los Zodiacos es un invento. Mi familia es víctima de un montaje y de un linchamiento mediático por periodistas que sólo hicieron eco a la versión oficial y ni siquiera nos entrevistaron –subraya Guadalupe, quien ha defendido a sus parientes durante más de una década–. Varias personas inocentes fueron arrestadas, torturadas de una manera infame para que señalaran a Cassez como la jefa de la banda y evitar su liberación.”

El 8 de diciembre de 2005, mientras Israel era torturado, la policía montó en su casa la escenografía para trasmitir el supuesto “rescate en vivo” de tres personas. El cuarto de tiliches fue acondicionado para ello. Policías sembraron las “evidencias” y obtuvieron falsos testimonios mediante torturas. Todo eso alegó la defensa jurídica de Vallarta, pero sus pruebas fueron ignoradas en el juicio.

El periodista José Reveles, autor del libro El affair Cassez, señala en entrevista: “En aquel cuarto no había energía eléctrica y la policía la instaló antes de llevar a Cassez y Vallarta. Hasta construyeron muros de tablarroca”. Al respecto afirma René Vallarta: “Yo acompañé a los peritos al rancho Las Chinitas (casa de Israel) junto con mi hermano Mario; ahí ellos detectaron restos del material de construcción abandonado que fue usado para el montaje.”

En las primeras declaraciones ministeriales, ninguno de los presuntos secuestrados reconoció ni a Israel ni a Florence; posteriormente cambiaron sus versiones de manera incoherente y contradictoria.

Por esas razones Israel Vallarta solicitó oficialmente que se investigara a dos personas clave en su captura y en las torturas que padeció: Luis Cárdenas Palomino, entonces director general de Investigación Policial de la AFI y posteriormente director general de Seguridad Privada de la Secretaría de Seguridad Pública, y Javier Garza Palacios, otrora jefe de la Dirección de Operaciones Especiales de la AFI.

Por cierto, ambos mandos policiacos fueron mencionados en la Corte de Distrito del Norte de Chicago como cómplices del Cártel de Sinaloa el 8 de noviembre de 2018. Los señaló el narcotraficante Sergio Villarreal Barragán, El Grande, según lo dio a conocer la periodista Anabel Hernández en Aristegui Noticias el 17 de diciembre pasado.

“Podemos hacerte todo”

El 20 de abril de 2012 un expolicía federal cercano a Luis Cárdenas Palomino y Javier Garza Palacios se acercó a Israel Vallarta para amenazarlo: “Me mandan decir que retires la demanda. Y no se te vuelva a ocurrir pedir que comparezca Garza Palacios. Tú ya sabes que con testigos falsos podemos hacerte todo y podemos involucrar a tu familia”.

La amenaza se cumplió: cinco miembros de la familia Vallarta fueron encarcelados con acusaciones de secuestro. Su proceso no se apegó a derecho y padecieron tratos brutales. Todos ellos dieron positivo en el Protocolo de Estambul, es decir, se comprobó científicamente que fueron torturados.

En la declaración ministerial del 9 de marzo de 2006, Israel Vallarta asentó: “En el centro de arraigo (Margolis) me mandó un aviso: que si yo abría la boca y lo involucraba, toda mi familia desaparecería. Por eso pido protección para mi familia y para mí. Pido que tanto Ezequiel Elizalde como Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol sean presentados y se les investigue, como a otras personas que colaboran con él”.

También narró que en la cárcel un hombre se le fue a golpes y le dijo: “Te manda los buenos días tu judío favorito, que ya sabes que si hablas te mueres tú y toda tu familia”.

A su vez, Alejandro Cortés Vallarta se arma de valor y narra: “Los aprehensores traían una línea desde el Ministerio Público para involucrar a más personas. Jamás me enseñaron la orden de aprehensión. Nos detuvieron a mí y a mi hermano Juan Carlos a las 2:30 de la tarde y nos presentaron en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada a las 5 de la mañana siguiente. Yo debía declarar que Florence e Israel se dedicaban al secuestro. Siempre lo negué. Me vendaron los ojos, me desnudaron, me tiraron al piso, me amarraron las manos a la espalda y ahí empezaron cinco horas de tortura antes de presentarnos al MP.

“David Bernal, agente federal, el que ahí daba órdenes, me quitó la venda y me dijo: ‘Mírame, hijo de la chingada, yo te voy a matar y voy a matar a toda tu familia si cuentas lo que aquí pasó’. Y me lo dijo delante del médico legista. Me pasaron con el MP, le conté todo lo que había pasado y éste me ordenó: ‘Cállate, eso no lo digas, no te va ayudar, ni lo menciones’. Llegó un defensor de oficio, le conté todo y también me ordenó: ‘Cállate, no cuentes nada o te irá peor’. Todos estaban de acuerdo, son una mafia.”

Aún ahora tiembla al hablar de esto: “Me enviaron al Cefereso 4 en Nayarit. Estuve preso seis años y nueve meses. Apenas allá me enteré de qué me acusaban: de pertenecer a una banda de secuestradores, Los Zodiaco.”

Prosigue: “El Ministerio Público me mostró un rifle y preguntó: ‘¿Lo conoces?’ ‘Con ese me apuntó uno de los federales’, respondí. Ese rifle me lo sembraron en el coche”.

A final de cuentas, añade, “llegó el día en que nos dieron la libertad absolutoria porque la PGR no tuvo los elementos suficientes para comprobar que éramos culpables de delincuencia organizada y secuestro. Sólo falta demostrar que el arma nos la sembraron a mis hermanos, a mis tíos y a mí: un rifle para los cinco. Tuvimos un abogado particular que nos estafó; nos abandonó y nos dejó en pleno juicio”.

El relato de René Vallarta confirma la actitud policiaca: “A mi sobrino los policías le dijeron que debía declarar que se quemó jugando futbol en pasto sintético, y a mí, que me quemé reparando el escape de un coche. Los policías me advirtieron que, si revelábamos lo que en verdad sucedió, matarían a mi familia.

“Al día siguiente de nuestro arresto nos presentaron ante el Ministerio Público. Yo declaré la pura verdad. Soy inocente, nunca acepté los cargos. Estoy seguro de que la mujer que estuvo en nuestra tortura es la misma MP que me tomó la declaración. Yo levanté la denuncia por tortura: ellos me quemaron. Ella se enojó muchísimo de que contara la verdad y denunciara. Querían que involucrara a Florence. La MP, bien enojada, sacó un rifle y me dijo: ‘Tú traías esta arma’, y nos la sembró. Dijeron que nos habían detenido en flagrancia con él”.

La mañana del 27 de abril de 2012 fueron detenidos Mario Vallarta Cisneros y Sergio Cortez Vallarta, respectivamente hermano y sobrino de Israel. Al primero le quemaron la espalda y se convulsionó frente a los ojos de su hermana Guadalupe. Además de causarle quemaduras y contusiones, le reventaron a golpes un oído.

A David Orozco, comerciante de ropa en un tianguis, lo detuvieron arbitrariamente el 5 de mayo de 2009. Fue obligado a leer, frente a unas cámaras de la policía, un texto en el que se declaraba culpable de crímenes que no había cometido y afirmaba que Cassez era la jefa de su banda de secuestradores.

El 13 de mayo de 2009 se presentó el video. El 29 de julio siguiente Orozco lo desmintió todo en una declaración ministerial: denunció que lo dijo bajo tortura y se deslindó del video.

David recibió tormentos desde que fue detenido. Cuando orinó sangre, en lugar de darle atención médica lo torturaron aún más. Murió en enero de 2015 en el penal de alta seguridad de Tepic.

René Vallarta sostiene: “Hay una estrategia contra nosotros. Por cada prueba que presentábamos de nuestra inocencia, aparecía un nuevo cargo. Yo iba a las audiencias de Israel; todos me vieron ahí y nunca nadie me señaló como culpable de algo. En cada momento clave del caso, arreciaban los ataques en nuestra contra; por ejemplo, cuando liberaron a Florence nos acosaron intensamente. A cada prueba de inocencia nos caían más acusaciones falsas”.

Emmanuelle Steels, autora del libro El teatro del engaño, enlistó las torturas contra Israel Vallarta: lo quemaron en un hombro y los testículos, lo penetraron analmente con un palo de escoba, Cárdenas Palomino lo golpeó severamente en la cara con su anillo.

Además lo desnudaron para que un perro lo atacara; el animal le desgarró el muslo y la herida se infectó, pero a Israel se le negó la atención médica. Dentro de la prisión también fue herido con arma punzocortante y él mismo tuvo que coser su herida.

Juan Carlos y Alejandro Cortez Vallarta recobraron su libertad en 2016, al ser absueltos de los cargos de secuestro y delincuencia organizada. René Vallarta fue liberado en 2017 por idéntico motivo. Mario e Israel Vallarta Cisneros, así como Sergio Cortez Vallarta, siguen internados en prisiones de alta seguridad y hasta la fecha no se les ha dictado sentencia.

Este reportaje se publicó el 19 de enero de 2020 en la edición 2255 de la revista Proceso

Los nuevos nombres en el caso García Luna: vincularon al secretario de Seguridad de Aguascalientes

El ex secretario de Seguridad del gobierno de Felipe Calderón habría recibido millones de dólares del grupo que lideraba Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán

Porfirio Javier Sánchez Mendoza, secretario de Seguridad Pública de Aguascalientes, ha sido señalado como colaborador de Genaro García Luna, el ex secretario de Seguridad Pública que fue detenido en EEUU por presunto vínculos con el narcotráfico.

El actual encargado de la seguridad en Aguascalientes relevó en enero de 2013 a Sergio Quiroz Padilla, ex jefe de unidad de la División de Investigación de la Policía Federal, quien también fue señalado como uno de los operadores de García Luna en el proceso de recepción de sobornos, lavado de dinero y administración de los bienes objeto de actividades ilícitas.

Fuentes del periódico El Financiero han relacionado a Porfirio Javier Sánchez con una red cercana a García Luna, y algunas versiones señalan que, a pesar de haberse separado de la Policía Federal, siguió cobrando en la dependencia durante un tiempo, aunque la versión no ha sido comprobada.

Supuestamente la cercanía de Sánchez Mendoza con Quiroz Padilla trascendió a tal punto que ambos formaron parte de un cuerpo de élite que tenía la tarea de vigilar a un importante grupo empresarial.

Quiénes son los aliados de García Luna

Genaro García Luna (Fotoarte: Infobae, Jovani Silva)
Genaro García Luna (Fotoarte: Infobae, Jovani Silva)

Detrás de Genaro García Luna siempre han estado personajes del poder económico y político. Desde presidentes en funciones y empresarios, hasta políticos influyentes y especialistas en áreas de seguridad e inteligencia, quienes lo han promovido, defendido y apoyado a lo largo de su polémica trayectoria.

Fueron promotores, aliados y defensores de quien fue considerado el mejor policía de México.

(Foto: Cuartoscuro)
(Foto: Cuartoscuro)

Genaro García Luna fue coordinador de Inteligencia de la Policía Federal (PFP) que creó en 1999 el entonces presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, de la mano del primer comisionado de la PFP, Omar Fayad Meneses.

Después de desempeñarse como subdirector de Antiterrorismo y Contrainteligencia del Centro Naciopnal de Inmteligencia (CISEN) desde 1993 y hasta 1998), García Luna llegó a la PF y tuvo a su cargo el Centro de Inteligencia de la Policía Federal. También era el responsable de identificar a personas y grupos delictivos y determinar la realización de operativos contra el crimen organizado, con información de organismos nacionales e internacionales en materia de seguridad a su disposición, y pleno control de intervenciones de llamadas telefónicas, videos y audios relacionados con cualquier investigación federal.

El actual gobernador del Estado de Hidalgo fue el jefe de García Luna durante su paso por la PFP. La relación jerárquica y amistosa no concluyó en el año 2000, sino que continuó a lo largo de los años.

En noviembre de 2012, el narcotraficante Edgar Valdez, La Barbie, acusó a García Luna de tener vínculos con el crimen organizado, combatir selectivamente a algunos grupos delictivos y sobornar a todos los narcotraficantes, según una carta publicada en el periódico Reforma.

En el Senado se discutió ampliamente el tema y uno de sus defensores a ultranza fue Omar Fayad Meneses, quien subió a la tribuna con la representación del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para defender a “un servidor público dedicado al combate de las organizaciones criminales”.

(Foto: Cuartoscuro)
(Foto: Cuartoscuro)

Genaro García Luna tuvo como mentor a Jorge Tello Peón. Ambos son ingenieros de profesión y se formaron en las entrañas del Centro Nacional de Inteligencia (CISEN). Como subdirector del CISEN (1993-1998), García Luna se encargó de monitorear la actividad de los grupos guerrilleros activos en México y después se especializó en identificar y combatir a las bandas de secuestradores.

Tello Peón participó en el diseño institucional y funcional del CISEN, del Centro de Planeación para el Control de las Drogas (Cendro), el Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD), el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) y la Policía Federal Preventiva (PFP).

Todas esas instituciones tienen un grave desprestigio, que se ha profundizado en diferentes momentos. A continuación algunos ejemplos:

En 1997, el general Jesús Gutiérrez Rebollo, el zar antidrogas del Gobierno del expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León fue condenado a 40 años de cárcel por proteger al cártel de Juárez y a su líder, Amado Carrillo Fuentes, conocido como El Señor de los Cielos.

El 19 de enero del 2001 -un día antes de la espectacular fuga del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera– dos funcionarios acudieron al Penal de Puente Grande, en Jalisco, para realizar una inspección bajo la sospecha de extraños movimientos al interior del penal de alta seguridad; uno de ellos fue Jorge Tello, quien entonces se desempeñaba como subsecretario de Seguridad Pública y mano derecha de Alejandro Gertz Manero, Titular de la dependencia desde diciembre del año 2000 y hasta 2004.

El sábado 20 de enero El Chapo Guzmán escapó de la celda que compartió con Héctor Palma Salazar en el penal de Puente Grande, Jalisco. Salió por la puerta, escondido dentro de un carrito de ropa sucia, y Jorge Tello Peón renunció al cargo.

No es la primera vez que Fox es criticado por sus mensajes (Foto: Cuartoscuro)
No es la primera vez que Fox es criticado por sus mensajes (Foto: Cuartoscuro)

Genaro García Luna fue Titular de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) desde el 1 de septiembre de 2001 hasta diciembre del 2006. Como responsable de la nueva agencia, García Luna tuvo el control de bases de datos, operativos, intervenciones telefónicas e información de agencias de seguridad de otros países.

Tenía una cercana relación con Martha Sahagún, la primera dama. Tuvo acceso total a la Residencia Oficial de Los Pinos y se ganó la confianza de Vicente Fox y su esposa, con la solución de diversos casos de interés de la llamada “pareja presidencial”.

Periodistas y comunicadores acudieron en múltiples ocasiones ante Martha Sahagún para que intercediera por ellos con el Titular de la AFI. En esos tiempos, los índices de secuestro y extorsión habían alcanzado niveles históricos y, con frecuencia, las víctimas estaban entre los familiares de reporteros.

En diciembre de 2005, agentes de la extinta AFI entraron al rancho Las Chinitas, en la carretera México-Cuernavaca y detuvieron a integrantes de una banda de secuestradores conocida como Los Zodiacos, presuntamente conformada por Israel Vallarta y su pareja sentimental, Florence Cassez. El operativo de rescate de las víctimas fue transmitido por televisión. El asunto concluyó hasta el sexenio de Felipe Calderón.

En marzo de 2013, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) denunció penalmente a 21 ex funcionarios policiacos, entre ellos a Genaro García Luna y a Luis Cárdenas Palomino, por el operativo que derivó en la detención de Florence Cassez, quien años después obtuvo un amparo liso y llano de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con el cual consiguió su libertad.

En 2005, dos meses después del secuestro de Rubén Omar Romano, agentes de la AFI liberaron al director técnico del Cruz Azul. Aunque los secuestradores del futbolista estaban asegurados, los elementos de seguridad y cercanos colaboradores de García Luna esperaron a que llegaran las cámaras de televisión para presentar la liberación del entrenador argentino.

Exclusiva: El encarcelamiento de Florence Cassez, “una infamia”: Nicolas Sarkozy

15 de enero 2020
Sarkozy y Calderón. El caso Florence Cassez y el conflicto binacional. Foto: Octavio Gómez

En exclusiva para Proceso y el semanario francés L’Express, Nicolas Sarkozy revela pormenores del caso Cassez y de su enfrentamiento de cinco años con Felipe Calderón. Es la primera vez que el exjefe de Estado galo acepta tocar el tema y habla también de la detención en Estados Unidos del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, responsable de la puesta en escena del arresto de Florence y de Israel Vallarta ante las cámaras de Televisa y TV Azteca.

PARÍS (apro).- Nicolas Sarkozy se endereza en el sofá donde está sentado cuando se le pregunta si se sorprendió al enterarse de la detención de Genaro García Luna por el FBI y de las acusaciones de complicidad con el narcotráfico que pesan contra ese personaje en Estados Unidos.

Su respuesta estalla tajante:

–No me asombró en absoluto. No sabía cuándo ni cómo iba a ocurrir, pero desde hace tiempo sabía que iba a ocurrir.

Y sin dar oportunidad de profundizar sobre el tema agrega, más tajante aún:

–Nunca me alegra asistir a la caída de alguien, independientemente de lo que haya hecho. Me porté suficientemente severo con ese personaje cuando se encontraba en la cúspide del poder y de la gloria… Ahora que está detrás de las rejas no pronunciaré una sola palabra en su contra. Es una cuestión de principios.

Sarkozy atiende a los reporteros en su elegante oficina de la rue de Miromesnil –a escasos minutos a pie del Palacio del Elíseo– que el Estado francés puso a su disposición desde que dejó la Presidencia, en 2012.

A punto de cumplir 65 años, el expresidente despliega múltiples actividades. Recorre el mundo dictando conferencias y señala, entre otras, la que dio hace dos años a solicitud de Carlos Slim ante la crema y nata del mundo empresarial mexicano.

También escribe libros: Passions, su autobiografía publicada el pasado 24 de junio, estableció récord con más de 220 mil ejemplares vendidos en menos de medio año.

Cada vez más cercano a Emmanuel Macron, que lo consulta a menudo, Nicolas Sarkozy representa al presidente galo en actos internacionales, como la coronación del emperador de Japón en octubre de 2019 o el sepelio del sultán Qabus, de Omán, el pasado domingo 12.

Abogado de profesión, Sarkozy enfrenta también con una energía inagotable varios procesos judiciales que tiene en su contra desde hace más de una década.

El expresidente asegura que ya no tiene ambiciones políticas.

Es la primera vez, desde la liberación de la reclusa de la cárcel de Tepepan, que Sarkozy acepta volver sobre el affaire Cassez, que desató violentas polémicas en México y Francia y amenazó las relaciones diplomáticas entre los dos países a lo largo de su quinquenio y del sexenio de Felipe Calderón. Le pareció importante dirigirse simultáneamente a los lectores mexicanos de Proceso y franceses del semanario L’Express.

–Florence Cassez y sus abogados analizan la posibilidad de lanzar nuevas iniciativas judiciales en México. ¿Está de acuerdo en que lo hagan?

–Por supuesto. Los derechos de esa ciudadana francesa han sido pisoteados. Su vida ha sido destrozada durante siete años. Un estado de derecho como el de México tiene la obligación de asumir sus responsabilidades. Dicho eso, sólo la víctima puede tomar esa decisión. A mí no me corresponde darle consejos. Pero yo comprendería muy bien que dé la lucha para lavar su honor, no sólo mediante un procedimiento judicial sobre el fondo de su caso, sino también para exigir una indemnización por los siete años que le fueron robados.

–¿Recuerda en qué momento preciso se enteró del caso de Florence Cassez?

–Me acuerdo muy bien. Fue el diputado Thierry Lazaro, de la región norte de Francia, quien vino a explicarme la situación en 2007. Yo llevaba muy poco tiempo en la Presidencia y Florence Cassez estaba encarcelada desde hacía dos años. Por supuesto yo había oído hablar de su historia, pero no en forma detallada. En realidad sólo sabía que esa mujer de escasos 33 años se encontraba en una cárcel muy dura en México. Yo sabía además que el contexto político y social era sumamente difícil, porque en ese entonces se perpetraban un promedio de 8 mil secuestros al año en México y que muchos de ellos acababan en asesinatos. Thierry Lazaro me pidió que recibiera a los padres de Florence Cassez y a su abogado, el licenciado Frank Berton.

–¿Cómo fue ese primer encuentro?

–Los atendí en el Salón Verde, en el primer piso del Palacio del Elíseo (sólo se recibe a visitantes de alto rango en ese lujoso salón contiguo a la oficina presidencial). Me impresionó de inmediato la dignidad de la pareja. Me pareció gente admirable, muy bien educada, que se expresaba con gran moderación. Controlaban cada palabra, a pesar de que el cielo se les había caído encima.

“Recuerdo los ojos azules del padre y la actitud reservada de la madre. Tenía frente a mí a padres dignos, nada llorosos pero angustiados al extremo. ¡No era para menos! Su hija acababa de ser condenada a 96 años de cárcel. Me dijeron simplemente: ‘Ayúdenos. Estamos desamparados. Conocemos a nuestra hija. No es una criminal. No es una secuestradora. Somos una familia honesta’. De inmediato tomé la decisión de ayudarlos, pero de todos modos mi deber era hacerlo”.

–¿Es decir?

Cuando un compatriota está encarcelado donde sea en el mundo, yo considero que el deber de un presidente de la República Francesa es estar a su lado. No para que escape de sus responsabilidades, sino porque el jefe de Estado tiene que proteger los derechos de los franceses, incluyendo los de quienes cometieron faltas. Es una cuestión de principios.

“No defendí solamente a Florence Cassez. Presté la misma atención y actué con la misma determinación en los casos de Ingrid Betancourt (ciudadana franco-colombiana, rehén de las FARC durante seis años, de 2002 a 2008), de Gilad Shalit (soldado israelí que cuenta también con la nacionalidad francesa, secuestrado por un grupo extremista palestino en 2005 y liberado seis años después, luego de complejas negociaciones entre el gobierno de Israel y Hamas) y de Michaël Blanc (joven francés encarcelado 15 años en Indonesia por tráfico de drogas, delito del que siempre se declaró inocente).

–¿En qué momento llegó usted a la convicción de que Florence Cassez era inocente?

Pedí a mis colaboradores que juntaran todos los elementos posibles para entender ese expediente… Y no tardamos en percatarnos de incoherencias patentes, empezando por la extravagante puesta en escena, a posteriori, de la detención de Florence Cassez y de Israel Vallarta ante las cámaras de televisiónNo se necesitaba ser Sherlock Holmes para entender que se trataba de un montaje alucinante. Para mí resultaba inaceptable que semejante situación se diese en una democracia como México, que es un país que siempre admiré y que sigo admirando. ¡En realidad era mucho más difícil creer en la culpabilidad de Florence Cassez que en su inocencia!

–En 2008 Florence Cassez fue condenada a 96 años de cárcel. Un año más tarde su sentencia fue “reducida” a 60 años. Eso ocurrió en vísperas de su viaje oficial a México, en marzo de 2009, y en el momento en que ambos países ya habían iniciado los intensos preparativos del Año Francia-México, a celebrarse en 2011.

–Fue precisamente ese contexto lo que agudizó mi obligación de prestar asistencia a Florence Cassez. Antes de mi viaje a México y en el marco de contactos previos a él, había invocado la Convención de Estrasburgo, firmada por Francia y México, que permite que un sentenciado extranjero cumpla la condena en su país de origen. Por lo tanto le pedí al presidente Calderón que me devolviera a mi compatriota. No se trataba de liberar a Florence Cassez, sino de proceder a su traslado a Francia para que pudiera cumplir su pena de cárcel en su tierra –donde su familia podría visitarla–, en lugar de hacerlo a nueve mil kilómetros de su casa.

–El 6 de febrero de 2009, un mes antes de ese viaje oficial a México, usted recibe una carta del presidente Calderón…

–Exacto. Es una carta conciliadora que abre la puerta a un traslado de Florence Cassez a Francia. Sin embargo, un mes después, cuando llego a México, la actitud del presidente Calderón es radicalmente distinta. Ya no se habla en absoluto de apertura.

“El 8 de marzo de 2009 tenemos una comida privada con el presidente mexicano y nuestras esposas en la hacienda de Tlacatecpan. Todo empieza muy bien. El presidente y su esposa son muy simpáticos y muy acogedores… hasta el momento en el que no puedo ceder en el affaire Cassez. Fui muy claro. Le dije que entendía hasta qué punto el tema de los secuestros era sensible en México, pero insistí en que Florence Cassez tenía que ser trasladada a Francia, conforme a los convenios internacionales”.

Sarkozy interrumpe brevemente su relato, mueve varias veces la cabeza. En voz más baja y con tono confidencial agrega:

–A partir de ahí todo cambió. El presidente Calderón se puso muy rígido y luego se enfadó. Subió el tono entre nosotros dos. Nos enfrentamos… Fue brutal. Y de repente él exclamó: “¡Jamás!”

–¿Jamás?

Jamás habrá traslado, porque el clima político no lo permite. El bloqueo era total. Un océano nos separaba.

–¿Qué sintió ante un cambio de actitud tan drástico y repentino? ¿Llegó a pensar que tal vez el presidente Calderón era objeto de presión?

–Me lo pregunté…

Silencio.

–¿Y qué pasó después?

– Como el ambiente de la comida había sido “medianamente bueno”, digamos, toda la diplomacia francesa me aconsejó no tratar el tema de Florence Cassez durante el resto de mi visita. Ciertamente los diplomáticos tenían el derecho –quizás inclusive el deber– de aconsejarme eso, pero yo tengo otra concepción de las cosas.

“Considero que México es una democracia, que los mexicanos son los herederos de una civilización inmensa y que respetarlos implica exponerles claramente los problemas. Para mí era claro que yo no debía eludir estos problemas pronunciando un discurso vacío en el Senado de la República de México, un discurso como tantos otros, de los que no queda nada. Retrospectivamente, 10 años después de los hechos, creo poder afirmar que nadie olvidó mi discurso.

–Causó revuelo, efectivamente…

–Me porté cortésmente. No pronuncié el nombre de Florence Cassez en el Senado. Pero todo el mundo percibió el sentido de lo que decía. En términos amistosos, pero sin rodeos, recordé que en una democracia hay cosas que simplemente no son posibles. Casi toda la prensa mexicana me cayó encima, presentándome como defensor de los criminales. Todo eso tomó proporciones terribles…

–En 2011 subió aún más la presión cuando dedicó usted el Año de México en Francia a Florence Cassez. ¿Fue una provocación?

–Óigame, tenemos a una joven mujer francesa condenada a 60 años de cárcel y yo tengo la convicción de que se trata de una injusticia; peor aún, de una infamia. Dedicarle el Año de México en Francia era mi manera de decirle al presidente Calderón: “No se equivoque. No voy a ceder”.

–Resultado: México replicó cancelando su participación en el año franco-mexicano. Una reacción más que previsible…

–El presidente Calderón hizo lo que consideró que debía hacer. Pero para mí las cosas siempre fueron claras: no celebré el Año de México en Francia con una de mis compatriotas encarcelada a raíz de un complot político nauseabundo.

Sarkozy mira en silencio a los reporteros, con expresión grave y sin esperar pregunta afirma:

–Pero ahora que la verdad está en la mesa, cada uno puede juzgar lo que pasó. Recuerdo que mi firmeza desencadenó una ola increíble de críticas en Francia, en particular entre mis enemigos políticos.

–En México las críticas fueron aun peores. ¿Francia y México estaban al borde de la ruptura diplomática?

–Entre los dos países, no. Entre los dos presidentes, sí.

–¿Qué “palanca” podía accionar para tratar de desbloquear la situación?

Nicolas Sarkozy se acomoda mejor en el sofá. Brilla una leve chispa de malicia en su mirada. Dice:

Tenía que buscar la manera de volcar a la opinión pública mexicana, que estaba manipulada no solamente por el gobierno sino también por los medios de comunicación… salvo raras excepciones. Ante la histeria que provocaba el caso Cassez y que volvía inaudible cualquier argumento razonable, sentí que era importante acceder a los mexicanos que creen en los derechos humanos y en el estado de derecho. Pensé entonces en el papel determinante que juega la Iglesia en México y me dirigí al papa Benedicto XVI, que me inspiraba una gran admiración.

–¿Cómo fue la entrevista?

–Al final de nuestra conversación, estábamos solos los dos en la oficina del papa, le dije: “Santo Padre, quisiera hablarle de una protegida mía, una mujer joven condenada a 60 años de cárcel de manera injusta”. El papa juntó las manos así.

Sarkozy imita el gesto del papa, junta las manos y prosigue:

–Exclamó: “¡Oh! ¡Qué desafortunada! ¡Qué desafortunada!…” Luego me dijo: “Explíqueme’.

“Le expliqué que, desde mi punto de vista, Florence Cassez era víctima de una terrible injusticia, de un complot, y que yo creía en su inocencia. Inclusive precisé que el único crimen del que eventualmente se le podía acusar era de haberse enamorado de un mal tipo y que eso no merecía 60 años de cárcel. Le dije que estaba consciente del rol fundamental que juega la Iglesia en la sociedad mexicana y que confiaba en que nuestra conversación pudiera llevar a la Iglesia de México a echar una mirada nueva sobre el caso de Florence Cassez, una mirada sin prejuicios que le permitiría tomar la medida de las incoherencias de ese asunto sórdido. Fue lo que pasó y así empezó un cierta evolución en la opinión pública.

Nicolas Sarkozy cambia de nuevo de posición y confía:

–Tuve una larga conversación telefónica con Florence Cassez, que alcanzó a llamarme desde la cárcel. Estalló en lágrimas. Yo sabía de sobra que nuestras comunicaciones estaban intervenidas. Eso me convenía, en realidad, porque así podía enviar el mensaje de que no quitaba el dedo del renglón. Le conté todo en forma muy detallada para tranquilizarla, por supuesto, pero también para hacer llegar la información al más alto nivel. A partir de ahí empezaron a oírse voces a su favor en la Iglesia y luego en otros ámbitos. El 23 de enero de 2013 la Suprema Corte reconoció por fin las incongruencias de todo el expediente y ordenó la liberación de Florence Cassez.

–¿Qué balance saca de ese caso, que duró todo su quinquenio?

–Tengo una certeza: uno nunca se equivoca cuando defiende principios.

–¿Qué contesta a quienes lo acusan de haber politizado el caso Cassez?

Nada. Que digan lo que quieran los observadores políticos y los medios de comunicación. Eso me deja totalmente indiferente. Es más, en el caso del affaire Cassez, el argumento de la explotación política es francamente ridículo. Cuando se analiza retrospectivamente mi empeño en exigir que se ofreciera justicia a Florence Cassez, uno se da cuenta de que eso me causó más problemas que otra cosa. Basta recordar los comentarios de la prensa francesa sobre mi viaje oficial a México en 2009. Fue presentado como un fracaso rotundo. Casi todo el mundo habló de agravio. Se dijo que yo había sido humillado.

–Cuando Florence Cassez llegó a Francia, después de su liberación, usted no fue a recibirla al aeropuerto de Roissy Charles de Gaulle.

Mi sucesor no me invitó… Florence Cassez, sin embargo, manifestó el deseo de visitarme. Lo hizo después de la conferencia de prensa que dio en Roissy y antes de ir al Palacio del Elíseo. Mi esposa y yo comimos con ella y fue emocionante volverla a ver libre.

« L’heure des comptes est venue » : Florence Cassez va demander réparation au Mexique

La Française, qui a passé plus de sept ans en prison au Mexique, veut s’attaquer aux personnalités mexicaines qu’elle juge responsables de ses années de détention.

NouvelObs

Florence Cassez à Paris,le 21 janvier 2014. (THOMAS SAMSON / AFP)
Florence Cassez à Paris,le 21 janvier 2014. (THOMAS SAMSON / AFP)

Florence Cassez va demander des comptes « à ceux qui lui ont fait mal ». La Française, qui a passé plus de sept ans en prison au Mexique pour « enlèvement » avant que sa condamnation ne soit annulée en 2013 par la Cour suprême mexicaine, explique dans un entretien à « l’Express » avoir ressenti « mille émotions » quand elle a appris la récente arrestation de l’ex-ministre mexicain en charge de la Sécurité, Genaro Garcia Luna, qu’elle tient pour responsable du calvaire qu’elle a vécu. « Ce qui dominait, c’était le soulagement ».

« Je me suis dit : Enfin… Enfin, même les observateurs les plus sceptiques vont devoir admettre que je suis totalement innocente, que Garcia Luna, à la tête du ministère de l’Intérieur était en réalité un grand mafieux. »

Si, jusqu’à maintenant, se savoir innocente lui suffisait, Florence Cassez indique dans cette interview publiée ce mercredi 15 janvier que cet événement a réveillé une « certaine colère », « doublée d’une rage de (s) e battre ». « Je veux aller plus loin, établir la vérité complète, demander des comptes à ceux qui m’ont fait mal. Je veux rouvrir mon dossier, demander réparation au Mexique. »

« L’heure des comptes est venue. Ceux qui m’ont traitée comme un simple objet et injustement jetée en prison doivent s’expliquer – ce qu’ils n’ont jamais fait. Avec l’aide de mon avocat mexicain, qui y travaille déjà, je vais entamer des poursuites. »

Cassez envisage de demander des compensations financières

Florence Cassez égrène dans, cet entretien, le nom des personnalités mexicaines à qui elle entend demander réparation. A commencer par Felipe Calderón, le président mexicain qui était au pouvoir lors de son arrestation, et qui, affirme-t-elle, « protégeait Genaro Garcia Luna » et l’a qualifiée de « secuestradora » (kidnappeuse).

Dans son viseur, également, Carlos Loret de Mola, un journaliste vedette de la chaîne Televisa, qu’elle accuse d’avoir « scénarisé, mis en scène et filmé en direct (son) arrestation 100 % bidon », « en toute connaissance de cause » ; Isabel Miranda de Wallace, présidente de l’association Alto al Secuestro (Halte aux enlèvements), qui s’est « spécialisée dans la dénonciation calomnieuse de personnes qu’elle a contribué à faire jeter en prison ».

« “La Wallace” a été une protagoniste clé de mon lynchage médiatique. »

Ou encore Luis Carlos Palomino, le bras droit de Genaro Garcia Luna. « Tous ces gens vivent dans l’impunité totale », accuse-t-elle.

Florence Cassez dit envisager de demander des compensations financières. « Cela ne compensera jamais mes sept années de prison ni mes cauchemars actuels. Mais c’est une question de principes et de symbole. »