Los nuevos nombres en el caso García Luna: vincularon al secretario de Seguridad de Aguascalientes

El ex secretario de Seguridad del gobierno de Felipe Calderón habría recibido millones de dólares del grupo que lideraba Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán

Porfirio Javier Sánchez Mendoza, secretario de Seguridad Pública de Aguascalientes, ha sido señalado como colaborador de Genaro García Luna, el ex secretario de Seguridad Pública que fue detenido en EEUU por presunto vínculos con el narcotráfico.

El actual encargado de la seguridad en Aguascalientes relevó en enero de 2013 a Sergio Quiroz Padilla, ex jefe de unidad de la División de Investigación de la Policía Federal, quien también fue señalado como uno de los operadores de García Luna en el proceso de recepción de sobornos, lavado de dinero y administración de los bienes objeto de actividades ilícitas.

Fuentes del periódico El Financiero han relacionado a Porfirio Javier Sánchez con una red cercana a García Luna, y algunas versiones señalan que, a pesar de haberse separado de la Policía Federal, siguió cobrando en la dependencia durante un tiempo, aunque la versión no ha sido comprobada.

Supuestamente la cercanía de Sánchez Mendoza con Quiroz Padilla trascendió a tal punto que ambos formaron parte de un cuerpo de élite que tenía la tarea de vigilar a un importante grupo empresarial.

Quiénes son los aliados de García Luna

Genaro García Luna (Fotoarte: Infobae, Jovani Silva)
Genaro García Luna (Fotoarte: Infobae, Jovani Silva)

Detrás de Genaro García Luna siempre han estado personajes del poder económico y político. Desde presidentes en funciones y empresarios, hasta políticos influyentes y especialistas en áreas de seguridad e inteligencia, quienes lo han promovido, defendido y apoyado a lo largo de su polémica trayectoria.

Fueron promotores, aliados y defensores de quien fue considerado el mejor policía de México.

(Foto: Cuartoscuro)
(Foto: Cuartoscuro)

Genaro García Luna fue coordinador de Inteligencia de la Policía Federal (PFP) que creó en 1999 el entonces presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, de la mano del primer comisionado de la PFP, Omar Fayad Meneses.

Después de desempeñarse como subdirector de Antiterrorismo y Contrainteligencia del Centro Naciopnal de Inmteligencia (CISEN) desde 1993 y hasta 1998), García Luna llegó a la PF y tuvo a su cargo el Centro de Inteligencia de la Policía Federal. También era el responsable de identificar a personas y grupos delictivos y determinar la realización de operativos contra el crimen organizado, con información de organismos nacionales e internacionales en materia de seguridad a su disposición, y pleno control de intervenciones de llamadas telefónicas, videos y audios relacionados con cualquier investigación federal.

El actual gobernador del Estado de Hidalgo fue el jefe de García Luna durante su paso por la PFP. La relación jerárquica y amistosa no concluyó en el año 2000, sino que continuó a lo largo de los años.

En noviembre de 2012, el narcotraficante Edgar Valdez, La Barbie, acusó a García Luna de tener vínculos con el crimen organizado, combatir selectivamente a algunos grupos delictivos y sobornar a todos los narcotraficantes, según una carta publicada en el periódico Reforma.

En el Senado se discutió ampliamente el tema y uno de sus defensores a ultranza fue Omar Fayad Meneses, quien subió a la tribuna con la representación del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para defender a “un servidor público dedicado al combate de las organizaciones criminales”.

(Foto: Cuartoscuro)
(Foto: Cuartoscuro)

Genaro García Luna tuvo como mentor a Jorge Tello Peón. Ambos son ingenieros de profesión y se formaron en las entrañas del Centro Nacional de Inteligencia (CISEN). Como subdirector del CISEN (1993-1998), García Luna se encargó de monitorear la actividad de los grupos guerrilleros activos en México y después se especializó en identificar y combatir a las bandas de secuestradores.

Tello Peón participó en el diseño institucional y funcional del CISEN, del Centro de Planeación para el Control de las Drogas (Cendro), el Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD), el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) y la Policía Federal Preventiva (PFP).

Todas esas instituciones tienen un grave desprestigio, que se ha profundizado en diferentes momentos. A continuación algunos ejemplos:

En 1997, el general Jesús Gutiérrez Rebollo, el zar antidrogas del Gobierno del expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León fue condenado a 40 años de cárcel por proteger al cártel de Juárez y a su líder, Amado Carrillo Fuentes, conocido como El Señor de los Cielos.

El 19 de enero del 2001 -un día antes de la espectacular fuga del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera– dos funcionarios acudieron al Penal de Puente Grande, en Jalisco, para realizar una inspección bajo la sospecha de extraños movimientos al interior del penal de alta seguridad; uno de ellos fue Jorge Tello, quien entonces se desempeñaba como subsecretario de Seguridad Pública y mano derecha de Alejandro Gertz Manero, Titular de la dependencia desde diciembre del año 2000 y hasta 2004.

El sábado 20 de enero El Chapo Guzmán escapó de la celda que compartió con Héctor Palma Salazar en el penal de Puente Grande, Jalisco. Salió por la puerta, escondido dentro de un carrito de ropa sucia, y Jorge Tello Peón renunció al cargo.

No es la primera vez que Fox es criticado por sus mensajes (Foto: Cuartoscuro)
No es la primera vez que Fox es criticado por sus mensajes (Foto: Cuartoscuro)

Genaro García Luna fue Titular de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) desde el 1 de septiembre de 2001 hasta diciembre del 2006. Como responsable de la nueva agencia, García Luna tuvo el control de bases de datos, operativos, intervenciones telefónicas e información de agencias de seguridad de otros países.

Tenía una cercana relación con Martha Sahagún, la primera dama. Tuvo acceso total a la Residencia Oficial de Los Pinos y se ganó la confianza de Vicente Fox y su esposa, con la solución de diversos casos de interés de la llamada “pareja presidencial”.

Periodistas y comunicadores acudieron en múltiples ocasiones ante Martha Sahagún para que intercediera por ellos con el Titular de la AFI. En esos tiempos, los índices de secuestro y extorsión habían alcanzado niveles históricos y, con frecuencia, las víctimas estaban entre los familiares de reporteros.

En diciembre de 2005, agentes de la extinta AFI entraron al rancho Las Chinitas, en la carretera México-Cuernavaca y detuvieron a integrantes de una banda de secuestradores conocida como Los Zodiacos, presuntamente conformada por Israel Vallarta y su pareja sentimental, Florence Cassez. El operativo de rescate de las víctimas fue transmitido por televisión. El asunto concluyó hasta el sexenio de Felipe Calderón.

En marzo de 2013, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) denunció penalmente a 21 ex funcionarios policiacos, entre ellos a Genaro García Luna y a Luis Cárdenas Palomino, por el operativo que derivó en la detención de Florence Cassez, quien años después obtuvo un amparo liso y llano de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con el cual consiguió su libertad.

En 2005, dos meses después del secuestro de Rubén Omar Romano, agentes de la AFI liberaron al director técnico del Cruz Azul. Aunque los secuestradores del futbolista estaban asegurados, los elementos de seguridad y cercanos colaboradores de García Luna esperaron a que llegaran las cámaras de televisión para presentar la liberación del entrenador argentino.

Exclusiva: El encarcelamiento de Florence Cassez, “una infamia”: Nicolas Sarkozy

15 de enero 2020
Sarkozy y Calderón. El caso Florence Cassez y el conflicto binacional. Foto: Octavio Gómez

En exclusiva para Proceso y el semanario francés L’Express, Nicolas Sarkozy revela pormenores del caso Cassez y de su enfrentamiento de cinco años con Felipe Calderón. Es la primera vez que el exjefe de Estado galo acepta tocar el tema y habla también de la detención en Estados Unidos del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, responsable de la puesta en escena del arresto de Florence y de Israel Vallarta ante las cámaras de Televisa y TV Azteca.

PARÍS (apro).- Nicolas Sarkozy se endereza en el sofá donde está sentado cuando se le pregunta si se sorprendió al enterarse de la detención de Genaro García Luna por el FBI y de las acusaciones de complicidad con el narcotráfico que pesan contra ese personaje en Estados Unidos.

Su respuesta estalla tajante:

–No me asombró en absoluto. No sabía cuándo ni cómo iba a ocurrir, pero desde hace tiempo sabía que iba a ocurrir.

Y sin dar oportunidad de profundizar sobre el tema agrega, más tajante aún:

–Nunca me alegra asistir a la caída de alguien, independientemente de lo que haya hecho. Me porté suficientemente severo con ese personaje cuando se encontraba en la cúspide del poder y de la gloria… Ahora que está detrás de las rejas no pronunciaré una sola palabra en su contra. Es una cuestión de principios.

Sarkozy atiende a los reporteros en su elegante oficina de la rue de Miromesnil –a escasos minutos a pie del Palacio del Elíseo– que el Estado francés puso a su disposición desde que dejó la Presidencia, en 2012.

A punto de cumplir 65 años, el expresidente despliega múltiples actividades. Recorre el mundo dictando conferencias y señala, entre otras, la que dio hace dos años a solicitud de Carlos Slim ante la crema y nata del mundo empresarial mexicano.

También escribe libros: Passions, su autobiografía publicada el pasado 24 de junio, estableció récord con más de 220 mil ejemplares vendidos en menos de medio año.

Cada vez más cercano a Emmanuel Macron, que lo consulta a menudo, Nicolas Sarkozy representa al presidente galo en actos internacionales, como la coronación del emperador de Japón en octubre de 2019 o el sepelio del sultán Qabus, de Omán, el pasado domingo 12.

Abogado de profesión, Sarkozy enfrenta también con una energía inagotable varios procesos judiciales que tiene en su contra desde hace más de una década.

El expresidente asegura que ya no tiene ambiciones políticas.

Es la primera vez, desde la liberación de la reclusa de la cárcel de Tepepan, que Sarkozy acepta volver sobre el affaire Cassez, que desató violentas polémicas en México y Francia y amenazó las relaciones diplomáticas entre los dos países a lo largo de su quinquenio y del sexenio de Felipe Calderón. Le pareció importante dirigirse simultáneamente a los lectores mexicanos de Proceso y franceses del semanario L’Express.

–Florence Cassez y sus abogados analizan la posibilidad de lanzar nuevas iniciativas judiciales en México. ¿Está de acuerdo en que lo hagan?

–Por supuesto. Los derechos de esa ciudadana francesa han sido pisoteados. Su vida ha sido destrozada durante siete años. Un estado de derecho como el de México tiene la obligación de asumir sus responsabilidades. Dicho eso, sólo la víctima puede tomar esa decisión. A mí no me corresponde darle consejos. Pero yo comprendería muy bien que dé la lucha para lavar su honor, no sólo mediante un procedimiento judicial sobre el fondo de su caso, sino también para exigir una indemnización por los siete años que le fueron robados.

–¿Recuerda en qué momento preciso se enteró del caso de Florence Cassez?

–Me acuerdo muy bien. Fue el diputado Thierry Lazaro, de la región norte de Francia, quien vino a explicarme la situación en 2007. Yo llevaba muy poco tiempo en la Presidencia y Florence Cassez estaba encarcelada desde hacía dos años. Por supuesto yo había oído hablar de su historia, pero no en forma detallada. En realidad sólo sabía que esa mujer de escasos 33 años se encontraba en una cárcel muy dura en México. Yo sabía además que el contexto político y social era sumamente difícil, porque en ese entonces se perpetraban un promedio de 8 mil secuestros al año en México y que muchos de ellos acababan en asesinatos. Thierry Lazaro me pidió que recibiera a los padres de Florence Cassez y a su abogado, el licenciado Frank Berton.

–¿Cómo fue ese primer encuentro?

–Los atendí en el Salón Verde, en el primer piso del Palacio del Elíseo (sólo se recibe a visitantes de alto rango en ese lujoso salón contiguo a la oficina presidencial). Me impresionó de inmediato la dignidad de la pareja. Me pareció gente admirable, muy bien educada, que se expresaba con gran moderación. Controlaban cada palabra, a pesar de que el cielo se les había caído encima.

“Recuerdo los ojos azules del padre y la actitud reservada de la madre. Tenía frente a mí a padres dignos, nada llorosos pero angustiados al extremo. ¡No era para menos! Su hija acababa de ser condenada a 96 años de cárcel. Me dijeron simplemente: ‘Ayúdenos. Estamos desamparados. Conocemos a nuestra hija. No es una criminal. No es una secuestradora. Somos una familia honesta’. De inmediato tomé la decisión de ayudarlos, pero de todos modos mi deber era hacerlo”.

–¿Es decir?

Cuando un compatriota está encarcelado donde sea en el mundo, yo considero que el deber de un presidente de la República Francesa es estar a su lado. No para que escape de sus responsabilidades, sino porque el jefe de Estado tiene que proteger los derechos de los franceses, incluyendo los de quienes cometieron faltas. Es una cuestión de principios.

“No defendí solamente a Florence Cassez. Presté la misma atención y actué con la misma determinación en los casos de Ingrid Betancourt (ciudadana franco-colombiana, rehén de las FARC durante seis años, de 2002 a 2008), de Gilad Shalit (soldado israelí que cuenta también con la nacionalidad francesa, secuestrado por un grupo extremista palestino en 2005 y liberado seis años después, luego de complejas negociaciones entre el gobierno de Israel y Hamas) y de Michaël Blanc (joven francés encarcelado 15 años en Indonesia por tráfico de drogas, delito del que siempre se declaró inocente).

–¿En qué momento llegó usted a la convicción de que Florence Cassez era inocente?

Pedí a mis colaboradores que juntaran todos los elementos posibles para entender ese expediente… Y no tardamos en percatarnos de incoherencias patentes, empezando por la extravagante puesta en escena, a posteriori, de la detención de Florence Cassez y de Israel Vallarta ante las cámaras de televisiónNo se necesitaba ser Sherlock Holmes para entender que se trataba de un montaje alucinante. Para mí resultaba inaceptable que semejante situación se diese en una democracia como México, que es un país que siempre admiré y que sigo admirando. ¡En realidad era mucho más difícil creer en la culpabilidad de Florence Cassez que en su inocencia!

–En 2008 Florence Cassez fue condenada a 96 años de cárcel. Un año más tarde su sentencia fue “reducida” a 60 años. Eso ocurrió en vísperas de su viaje oficial a México, en marzo de 2009, y en el momento en que ambos países ya habían iniciado los intensos preparativos del Año Francia-México, a celebrarse en 2011.

–Fue precisamente ese contexto lo que agudizó mi obligación de prestar asistencia a Florence Cassez. Antes de mi viaje a México y en el marco de contactos previos a él, había invocado la Convención de Estrasburgo, firmada por Francia y México, que permite que un sentenciado extranjero cumpla la condena en su país de origen. Por lo tanto le pedí al presidente Calderón que me devolviera a mi compatriota. No se trataba de liberar a Florence Cassez, sino de proceder a su traslado a Francia para que pudiera cumplir su pena de cárcel en su tierra –donde su familia podría visitarla–, en lugar de hacerlo a nueve mil kilómetros de su casa.

–El 6 de febrero de 2009, un mes antes de ese viaje oficial a México, usted recibe una carta del presidente Calderón…

–Exacto. Es una carta conciliadora que abre la puerta a un traslado de Florence Cassez a Francia. Sin embargo, un mes después, cuando llego a México, la actitud del presidente Calderón es radicalmente distinta. Ya no se habla en absoluto de apertura.

“El 8 de marzo de 2009 tenemos una comida privada con el presidente mexicano y nuestras esposas en la hacienda de Tlacatecpan. Todo empieza muy bien. El presidente y su esposa son muy simpáticos y muy acogedores… hasta el momento en el que no puedo ceder en el affaire Cassez. Fui muy claro. Le dije que entendía hasta qué punto el tema de los secuestros era sensible en México, pero insistí en que Florence Cassez tenía que ser trasladada a Francia, conforme a los convenios internacionales”.

Sarkozy interrumpe brevemente su relato, mueve varias veces la cabeza. En voz más baja y con tono confidencial agrega:

–A partir de ahí todo cambió. El presidente Calderón se puso muy rígido y luego se enfadó. Subió el tono entre nosotros dos. Nos enfrentamos… Fue brutal. Y de repente él exclamó: “¡Jamás!”

–¿Jamás?

Jamás habrá traslado, porque el clima político no lo permite. El bloqueo era total. Un océano nos separaba.

–¿Qué sintió ante un cambio de actitud tan drástico y repentino? ¿Llegó a pensar que tal vez el presidente Calderón era objeto de presión?

–Me lo pregunté…

Silencio.

–¿Y qué pasó después?

– Como el ambiente de la comida había sido “medianamente bueno”, digamos, toda la diplomacia francesa me aconsejó no tratar el tema de Florence Cassez durante el resto de mi visita. Ciertamente los diplomáticos tenían el derecho –quizás inclusive el deber– de aconsejarme eso, pero yo tengo otra concepción de las cosas.

“Considero que México es una democracia, que los mexicanos son los herederos de una civilización inmensa y que respetarlos implica exponerles claramente los problemas. Para mí era claro que yo no debía eludir estos problemas pronunciando un discurso vacío en el Senado de la República de México, un discurso como tantos otros, de los que no queda nada. Retrospectivamente, 10 años después de los hechos, creo poder afirmar que nadie olvidó mi discurso.

–Causó revuelo, efectivamente…

–Me porté cortésmente. No pronuncié el nombre de Florence Cassez en el Senado. Pero todo el mundo percibió el sentido de lo que decía. En términos amistosos, pero sin rodeos, recordé que en una democracia hay cosas que simplemente no son posibles. Casi toda la prensa mexicana me cayó encima, presentándome como defensor de los criminales. Todo eso tomó proporciones terribles…

–En 2011 subió aún más la presión cuando dedicó usted el Año de México en Francia a Florence Cassez. ¿Fue una provocación?

–Óigame, tenemos a una joven mujer francesa condenada a 60 años de cárcel y yo tengo la convicción de que se trata de una injusticia; peor aún, de una infamia. Dedicarle el Año de México en Francia era mi manera de decirle al presidente Calderón: “No se equivoque. No voy a ceder”.

–Resultado: México replicó cancelando su participación en el año franco-mexicano. Una reacción más que previsible…

–El presidente Calderón hizo lo que consideró que debía hacer. Pero para mí las cosas siempre fueron claras: no celebré el Año de México en Francia con una de mis compatriotas encarcelada a raíz de un complot político nauseabundo.

Sarkozy mira en silencio a los reporteros, con expresión grave y sin esperar pregunta afirma:

–Pero ahora que la verdad está en la mesa, cada uno puede juzgar lo que pasó. Recuerdo que mi firmeza desencadenó una ola increíble de críticas en Francia, en particular entre mis enemigos políticos.

–En México las críticas fueron aun peores. ¿Francia y México estaban al borde de la ruptura diplomática?

–Entre los dos países, no. Entre los dos presidentes, sí.

–¿Qué “palanca” podía accionar para tratar de desbloquear la situación?

Nicolas Sarkozy se acomoda mejor en el sofá. Brilla una leve chispa de malicia en su mirada. Dice:

Tenía que buscar la manera de volcar a la opinión pública mexicana, que estaba manipulada no solamente por el gobierno sino también por los medios de comunicación… salvo raras excepciones. Ante la histeria que provocaba el caso Cassez y que volvía inaudible cualquier argumento razonable, sentí que era importante acceder a los mexicanos que creen en los derechos humanos y en el estado de derecho. Pensé entonces en el papel determinante que juega la Iglesia en México y me dirigí al papa Benedicto XVI, que me inspiraba una gran admiración.

–¿Cómo fue la entrevista?

–Al final de nuestra conversación, estábamos solos los dos en la oficina del papa, le dije: “Santo Padre, quisiera hablarle de una protegida mía, una mujer joven condenada a 60 años de cárcel de manera injusta”. El papa juntó las manos así.

Sarkozy imita el gesto del papa, junta las manos y prosigue:

–Exclamó: “¡Oh! ¡Qué desafortunada! ¡Qué desafortunada!…” Luego me dijo: “Explíqueme’.

“Le expliqué que, desde mi punto de vista, Florence Cassez era víctima de una terrible injusticia, de un complot, y que yo creía en su inocencia. Inclusive precisé que el único crimen del que eventualmente se le podía acusar era de haberse enamorado de un mal tipo y que eso no merecía 60 años de cárcel. Le dije que estaba consciente del rol fundamental que juega la Iglesia en la sociedad mexicana y que confiaba en que nuestra conversación pudiera llevar a la Iglesia de México a echar una mirada nueva sobre el caso de Florence Cassez, una mirada sin prejuicios que le permitiría tomar la medida de las incoherencias de ese asunto sórdido. Fue lo que pasó y así empezó un cierta evolución en la opinión pública.

Nicolas Sarkozy cambia de nuevo de posición y confía:

–Tuve una larga conversación telefónica con Florence Cassez, que alcanzó a llamarme desde la cárcel. Estalló en lágrimas. Yo sabía de sobra que nuestras comunicaciones estaban intervenidas. Eso me convenía, en realidad, porque así podía enviar el mensaje de que no quitaba el dedo del renglón. Le conté todo en forma muy detallada para tranquilizarla, por supuesto, pero también para hacer llegar la información al más alto nivel. A partir de ahí empezaron a oírse voces a su favor en la Iglesia y luego en otros ámbitos. El 23 de enero de 2013 la Suprema Corte reconoció por fin las incongruencias de todo el expediente y ordenó la liberación de Florence Cassez.

–¿Qué balance saca de ese caso, que duró todo su quinquenio?

–Tengo una certeza: uno nunca se equivoca cuando defiende principios.

–¿Qué contesta a quienes lo acusan de haber politizado el caso Cassez?

Nada. Que digan lo que quieran los observadores políticos y los medios de comunicación. Eso me deja totalmente indiferente. Es más, en el caso del affaire Cassez, el argumento de la explotación política es francamente ridículo. Cuando se analiza retrospectivamente mi empeño en exigir que se ofreciera justicia a Florence Cassez, uno se da cuenta de que eso me causó más problemas que otra cosa. Basta recordar los comentarios de la prensa francesa sobre mi viaje oficial a México en 2009. Fue presentado como un fracaso rotundo. Casi todo el mundo habló de agravio. Se dijo que yo había sido humillado.

–Cuando Florence Cassez llegó a Francia, después de su liberación, usted no fue a recibirla al aeropuerto de Roissy Charles de Gaulle.

Mi sucesor no me invitó… Florence Cassez, sin embargo, manifestó el deseo de visitarme. Lo hizo después de la conferencia de prensa que dio en Roissy y antes de ir al Palacio del Elíseo. Mi esposa y yo comimos con ella y fue emocionante volverla a ver libre.

« L’heure des comptes est venue » : Florence Cassez va demander réparation au Mexique

La Française, qui a passé plus de sept ans en prison au Mexique, veut s’attaquer aux personnalités mexicaines qu’elle juge responsables de ses années de détention.

NouvelObs

Florence Cassez à Paris,le 21 janvier 2014. (THOMAS SAMSON / AFP)
Florence Cassez à Paris,le 21 janvier 2014. (THOMAS SAMSON / AFP)

Florence Cassez va demander des comptes « à ceux qui lui ont fait mal ». La Française, qui a passé plus de sept ans en prison au Mexique pour « enlèvement » avant que sa condamnation ne soit annulée en 2013 par la Cour suprême mexicaine, explique dans un entretien à « l’Express » avoir ressenti « mille émotions » quand elle a appris la récente arrestation de l’ex-ministre mexicain en charge de la Sécurité, Genaro Garcia Luna, qu’elle tient pour responsable du calvaire qu’elle a vécu. « Ce qui dominait, c’était le soulagement ».

« Je me suis dit : Enfin… Enfin, même les observateurs les plus sceptiques vont devoir admettre que je suis totalement innocente, que Garcia Luna, à la tête du ministère de l’Intérieur était en réalité un grand mafieux. »

Si, jusqu’à maintenant, se savoir innocente lui suffisait, Florence Cassez indique dans cette interview publiée ce mercredi 15 janvier que cet événement a réveillé une « certaine colère », « doublée d’une rage de (s) e battre ». « Je veux aller plus loin, établir la vérité complète, demander des comptes à ceux qui m’ont fait mal. Je veux rouvrir mon dossier, demander réparation au Mexique. »

« L’heure des comptes est venue. Ceux qui m’ont traitée comme un simple objet et injustement jetée en prison doivent s’expliquer – ce qu’ils n’ont jamais fait. Avec l’aide de mon avocat mexicain, qui y travaille déjà, je vais entamer des poursuites. »

Cassez envisage de demander des compensations financières

Florence Cassez égrène dans, cet entretien, le nom des personnalités mexicaines à qui elle entend demander réparation. A commencer par Felipe Calderón, le président mexicain qui était au pouvoir lors de son arrestation, et qui, affirme-t-elle, « protégeait Genaro Garcia Luna » et l’a qualifiée de « secuestradora » (kidnappeuse).

Dans son viseur, également, Carlos Loret de Mola, un journaliste vedette de la chaîne Televisa, qu’elle accuse d’avoir « scénarisé, mis en scène et filmé en direct (son) arrestation 100 % bidon », « en toute connaissance de cause » ; Isabel Miranda de Wallace, présidente de l’association Alto al Secuestro (Halte aux enlèvements), qui s’est « spécialisée dans la dénonciation calomnieuse de personnes qu’elle a contribué à faire jeter en prison ».

« “La Wallace” a été une protagoniste clé de mon lynchage médiatique. »

Ou encore Luis Carlos Palomino, le bras droit de Genaro Garcia Luna. « Tous ces gens vivent dans l’impunité totale », accuse-t-elle.

Florence Cassez dit envisager de demander des compensations financières. « Cela ne compensera jamais mes sept années de prison ni mes cauchemars actuels. Mais c’est une question de principes et de symbole. »

Florence Cassez va demander réparation au Mexique pour ses sept années de prison

Elle avait passé sept ans dans les geôles mexicaines. La Française va poursuivre l’ex-ministre de l’Intérieur arrêté par les Etats-Unis et accusé de narcotrafic.

Le 15 janvier 2020

La bonne nouvelle vient des Etats-Unis. Après sept ans de captivité au Mexique, la Française Florence Cassez, qui avait toujours clamé son innocence, va pouvoir demander réparation à Mexico. C’est le 9 décembre 2019, à Dallas au Texas, que le policier et l’ancien ministre mexicain de l’Intérieur Genaro Garcia Luna a été arrêté par le FBI. Il est accusé par les autorités américaines de corruption et de complicité avec le cartel longtemps dirigé par le narcotrafiquant El Chapo, condamné à perpétuité.

Florence Cassez avait été arrêtée en décembre 2005 au Mexique où elle avait été condamnée en avril 2008 à 96 ans de détention pour quatre enlèvements, association de malfaiteurs et possession d’armes. Après après de nombreuses interventions au plus haut de l’Etat français, de Nicolas Sarkozy à François Hollande, elle avait été libérée le 23 janvier 2013.

Après l’interpellation de Genaro Garcia Luna qui avait autorisé l’arrestation et l’incarcération de la jeune femme, Florence Cassez envisage de le poursuivre ainsi que plusieurs personnalités mexicaines qu’elle juge responsables de sa détention, a-t-elle confié à l’Express. « Je vais demander des comptes à ceux qui m’on fait mal», explique-t-elle.

L’ancien président également dans le viseur

Mais au-delà de l’ancien ministre, l’ancien président Felipe Calderon dont le mandat s’est achevé en 2012 pourrait être éclaboussé par le procès. « Il se permettait de me désigner à la vindicte en direct à la télévision en me qualifiant de secuestradora (kidnappeuse), alors qu’il savait que c’était faux. Je veux lui demander officiellement réparation », confie-t-elle à l’hebdomadaire.

Carlos Loret de Mola, le journaliste de la chaîne Televisa qui avait, en 2005, filmé et diffusé en direct l’arrestation de Florence Cassez et de son ancien petit ami Israel Vallarta pourrait aussi être visé par la procédure.

Florence Cassez : “Je vais demander des comptes à ceux qui m’ont fait mal”

Avec l’arrestation pour narcotrafic de l’ex-ministre de l’Intérieur mexicain qui avait fait emprisonner la Française en 2005, l’affaire est relancée. Interview exclusive.

Sept ans après sa libération, Florence Cassez entend poursuivre le président Felipe Calderón, qui protégeait l'ex-ministre de l'Intérieur mexicain Genaro Garcia Luna.

Sept ans après sa libération, Florence Cassez entend poursuivre le président Felipe Calderón, qui protégeait l’ex-ministre de l’Intérieur mexicain Genaro Garcia Luna.

ALEXEÏ VASSILIEV 2020 ADAGP

Coup de théâtre dans “l’affaire Florence Cassez”! Le 9 décembre dernier, le “superpolicier” mexicain Genaro Garcia Luna a été arrêté à Dallas (Texas) par le FBI. La justice américaine le soupçonne d’avoir protégé, une décennie durant, le puissant cartel de Sinaloa.

Or ce personnage à la réputation douteuse est l’homme qui en, décembre 2005, avait autorisé l’arrestation et l’emprisonnement pendant sept ans de Florence Cassez, accusée d’être un pilier d’un improbable gang de ravisseurs, Los Zodiacos (Les Zodiaques)… dont le gouvernement mexicain actuel dit aujourd’hui qu’il n’a probablement jamais existé..Peu connu en France, Garcia Luna fut le grand patron de la police mexicaine sous la présidence du conservateur Vicente Fox (2000-2006), puis le ministre de l’Intérieur de son successeur, Felipe Calderón (2006-2012), également de droite.

Bras droit de Caldéron, le “ripou” Garcia Luna fut aussi le grand architecte de la “guerre contre les narcos”. Une guerre un tantinet orientée… puisqu’elle épargnait les trafiquants du Cartel de Sinaloa dirigé par Joaquin “el Chapo” Guzmán [lui-même condamné à la prison à vie aux Etats-Unis, en juillet dernier] pour mieux se consacrer à la traque des cartels rivaux.

Depuis sa retraite en 2012, Genaro Garcia Luna coulait des jours heureux en Floride, assis sur un magot de plusieurs millions de dollars incompatibles avec sa carrière de haut fonctionnaire. Rien qu’en 2018, il a acquis six propriétés en l’espace de quatre mois! 

Son arrestation aux États-Unis écorne gravement l’image de l’ancien président Felipe Calderón, dont il était l’homme de confiance. Et permet à Florence Cassez de reprendre l’initiative judiciaire au Mexique. L’Express a rencontré la Française à Dunkerque, d’où elle est originaire. Mariée, divorcée, mère de famille, elle y a recommencé sa vie. Interview exclusive.

Qu’avez-vous ressenti en apprenant l’arrestation de Genaro Garcia Luna, l’ex-“superpolicier” et ministre de l’intérieur mexicain mais aussi l’homme qui a organisé la mise en scène de votre arrestation en 2005?

Je venais de rentrer dans mon appartement après une journée de travail, le 9 décembre dernier, quand mon téléphone s’est mis à vibrer sur la table de la cuisine. Cela n’arrêtait pas. C’étaient des alertes Twitter. Depuis ma sortie de prison en janvier 2013, c’est en effet par ce moyen que je me tiens informée quotidiennement de l’actualité mexicaine.

Evidemment, cette nouvelle sensationnelle m’a abasourdie : Garcia Luna, le “superpolicier” du président Vicente Fox (2000-2006) et le ministre de l’Intérieur du président Felipe Calderón (2006-2012) arrêté par les policiers du FBI au Texas, aux Etats-Unis ! Garcia Luna accusé par la justice américaine de corruption et complicité avec le cartel de Sinaloa du grand narcotrafiquant Joaquin Guzmán, dit “El Chapo”!

Mille émotions m’ont aussitôt submergée. Ce qui dominait, c’était le soulagement. Je me suis dit : “Enfin… Enfin, même les observateurs les plus sceptiques vont devoir admettre que je suis totalement innocente, que Garcia Luna, à la tête du ministère de l’Intérieur était en réalité un grand mafieux.

A l’époque, sa technique était huilée : il exhibait au grand public des soi-disant résultats policiers brillants et fabriquait des faux coupables pour mieux faire avancer sa carrière et protéger le cartel de Sinaloa. Je me suis dit : le public va enfin savoir de manière irréfutable que les seules victimes de kidnapping dans la prétendue “affaire Cassez” sont Israel Vallarta et moi-même.

Car, rappelons-le, je n’ai pas été arrêtée le 9 janvier 2005 mais kidnappée avec mon ami Israel Vallarta par la police de Garcia Luna 24 heures avant l’ahurissante mise en scène de notre fausse arrestation, retransmise en direct à la télévision, sur la chaîne de grande écoute Televisa qui voulait plaire au pouvoir.

Êtes-vous satisfaite de savoir Garcia Luna derrière les barreaux ?

Je ne peux pas dire ça car je ne souhaite la prison à personne, pas même à mon pire ennemi. Un instant, j’ai même éprouvé de la compassion pour lui. J’ai furtivement pensé : “Oh, le pauvre…” Je me souviens qu’une codétenue aujourd’hui décédée, Toni, m’avait raconté que les prisons aux Etats-Unis sont pires qu’au Mexique. Elle y avait purgé trois ans, souvent enchaînée par des menottes aux poignets et des chaînes aux chevilles.

Un mois et demi après cette arrestation, comment vous sentez-vous ?

Depuis ce tournant, tous mes souvenirs enfouis remontent à la surface. Je m’endors à [la prison de] Tepepan, je rêve de Tepepan…. Je fais plein de cauchemars emplis de scènes d’arrestation et de violence. Je gère ce trop-plein d’émotions comme je peux. Avoir une fille [elle a aujourd’hui 5 ans] m’avait jusqu’à présent entièrement accaparée, avec un tas des tâches quotidiennes à accomplir : goûter, dîner, loisirs, etc. Jamais je n’ai eu le temps de m’apitoyer sur mon sort.

Me savoir innocente me suffisait. Je me fichais bien de ce que pensaient encore certains. J’ai ma conscience avec moi. Mais, de manière inattendue, une certaine colère s’est réveillée, doublée d’une rage de me battre. Maintenant, je veux aller plus loin, établir la vérité complète, demander des comptes à ceux qui m’ont fait mal. Je veux rouvrir mon dossier, demander réparation au Mexique. 

L’heure des comptes est venue. Ceux qui m’ont traitée comme un simple objet et injustement jetée en prison doivent s’expliquer – ce qu’ils n’ont jamais fait. Avec l’aide de mon avocat mexicain, qui y travaille déjà, je vais entamer des poursuites.

Contre qui ?

Pour commencer, il y a le président Felipe Calderón, qui protégeait Genaro Garcia Luna. Avant même mon procès – ou plutôt : simulacre de procès -, le Chef de l’Etat s’est permis de me désigner à la vindicte en direct à la télévision, me qualifiant de “secuestradora” (kidnappeuse) alors qu’il savait que c’était faux. Je veux lui demander officiellement réparation. Ensuite, il y a Carlos Loret de Mola, le journaliste vedette de Televisa [qui a quitté la chaîne en août dernier et dont la carrière est ponctuée d’infractions à la déontologie journalistique].

Le 9 janvier 2005, c’est lui qui a, en toute connaissance de cause, scénarisé, mis en scène et filmé en direct notre “arrestation” 100% bidon dans notre soi-disant “repaire”, alors que nous, Israel Vallarta et moi, avions été kidnappés la veille dans un tout autre endroit. Il a aussi relayé cette fable de “Bande du Zodiaque”, organisation prétendument spécialisée dans le kidnapping, sortie de l’imagination de Garcia Luna.

Autre personnage funeste : madame Isabel Miranda de Wallace. Sous couvert de présider l’association Alto al Secuestro (Halte aux enlèvements), cette femme de la haute société s’était spécialisée dans la dénonciation calomnieuse de personnes qu’elle a contribué à faire jeter en prison, où ils ont généralement été torturés. Et cela, également pour plaire à la présidence de Felipe Calderón. Odieuse, “la Wallace” a été une protagoniste clé de mon lynchage médiatique. Je n’oublie pas non plus Luis Cardenás Palomino, le bras droit de Genaro Garcia Luna, que l’on voit brutaliser Israël Vallarta en direct à la télévision, sur les images de notre arrestation bidon.

Tous ces gens vivent dans l’impunité totale. Depuis quatorze ans, Israel Vallarta et sa famille les ont maintes fois cités à comparaître afin de faire éclater la vérité devant la justice. Ils ne se présentent jamais aux convocations et ne sont jamais inquiétés. Tous les gens qui ont marché dans les combines de Calderón et Garcia Luna doivent expliquer pourquoi ils ont agi ainsi, pourquoi ils ont tout inventé et ils doivent dire ce qu’ils ont gagné en contrepartie de leurs mensonges.

Quelles sont vos chances d’aboutir ?

Je ne sais pas, mais une chose est certaine : au Mexique la retentissante arrestation de Garcia Luna est un coup de tonnerre. Je reçois de nombreux messages de Mexicains qui me demandent pardon. L’opinion publique évolue. Les gens prennent conscience que Genaro Garcia Luna, protégé par Calderón, était un grand mafieux. Tout le monde comprend qu’il était le protecteur du patron du cartel de Sinaloa, “El Chapo” Guzmán.

Les langues se délient. Par exemple, Arturo Zaldivar, l’un des cinq juges de la Cour Suprême qui a ordonné ma libération immédiate en janvier 2013, vient d’expliquer que lui et sa famille avaient fait l’objet, à l’époque, de menaces et d’intimidations émanant du pouvoir. Et cela, dans le but que la Cour suprême me laisse croupir en prison.

Mieux encore : l’actuelle ministre de l’Intérieur Olga Sanchez [qui était également juge à la Cour suprême au moment de la libération de Florence Cassez], vient de déclarer que la “bande des Zodiaques” – la prétendue organisation criminelle spécialisée dans le kidnapping dont j’étais censée être la cheffe — n’avait probablement jamais existé. Et qu’il convient de libérer au plus vite Israel Vallarta, en détention préventive depuis quatorze ans !  

En 2015, déjà, vous aviez demandé 36 millions de dollars des dommages et intérêts à plusieurs personnalités mexicaines. Sans succès.

A l’époque j’avais sollicité l’aide du président François Hollande qui m’a poliment reçue à l’Elysée, me faisant comprendre que j’avais peu de chances d’aboutir. J’espérais qu’il reprenne le flambeau de Nicolas Sarkozy [dont le bras de fer diplomatique avec le Mexique est à l’origine de la libération de Florence Cassez] mais j’ai vite compris qu’il ne voulait pas se mêler d’une histoire qu’il associait à son prédécesseur.

Cela m’a déçue car j’estimais que l’injustice n’avait pas cessé avec ma libération et que j’avais encore besoin de soutien pour obtenir réparation. Alors, j’ai chargé un avocat mexicain d’entreprendre des démarches, lui laissant le soin d’estimer le montant des dommages et intérêts. Sans me consulter, il n’a pas trouvé mieux que d’exiger la somme extravagante de 36 millions de dollars. Jamais je n’aurais eu l’idée d’avancer un tel chiffre. Cela n’avait aucune chance d’aboutir.

Allez-vous, à nouveau, demander des compensations financières ?

Je pense que oui. Cela ne compensera jamais mes sept années de prison ni mes cauchemars actuels. Mais c’est une question de principes et de symbole. En France, j’ai rencontré plusieurs victimes d’erreurs judiciaires, dans le cadre d’une émission télévisée réalisée par Mélissa Theuriau et intitulée Dans les yeux de Florence (2016). Toutes avaient été injustement incarcérées, innocentées et finalement indemnisées. Recevoir de l’argent sonnant et trébuchant est une forme de réhabilitation. Après, les gens ne peuvent plus dire : “Elle n’a pas été indemnisée, donc elle n’a pas été entièrement reconnue innocente, donc un doute subsiste.”  

Quelles séquelles conservez-vous de sept années de prison ?

Lorsque, en voiture, un véhicule de police arrive à ma hauteur ou derrière moi, une montée de stress m’envahit. D’autre part, je suis encore à fleur de peau. Je ne supporte pas les micro-agressions du quotidien : si quelqu’un élève la voix contre moi et fait preuve de méchanceté, ça me rappelle la prison. Je travaille sur moi pour y remédier, mais seule, car je n’ai pas les moyens de me payer un psychothérapeute. Depuis ma sortie de prison, je n’en ai consulté aucun. Heureusement, ma fille et mon travail me permettent de rester ancrée dans la vraie vie.

A quoi consacrez-vous vos journées ?

A ma fille et à mon boulot, justement. J’exerce le métier de conseillère en réinsertion pour les demandeurs d’emploi à Dunkerque. Contrairement à ce qu’indique ma fiche Wikipédia, je ne possède pas de restaurant à Dunkerque. C’est le père de ma fille – avec lequel je m’entends très bien malgré notre divorce — qui est restaurateur. Et je ne possède pas la moindre part dans son affaire.

Après votre libération, êtes-vous restée en contact avec Israel Vallarta et sa famille ?

Non. Car dès le début, mes avocats et moi avons choisi de disjoindre nos dossiers. Après tout, nous ignorions s’il était coupable de quelque chose, ou non. En ce qui me concerne, je me savais innocente. Mais je n’étais pas en mesure d’affirmer à 100% qu’Israel l’était. Peut-être avait-il fait quelque chose à mon insu… Comment savoir ? Moi aussi, je faisais ce raisonnement qui m’a tellement nui : il n’y a peut-être pas de fumée sans feu…

Aujourd’hui, tout a changé. Le fait que la ministre de l’Intérieur Olga Sanchez affirme que la “Bande des Zodiaques” était une invention – confirmant ainsi les nombreuses enquêtes journalistiques, notamment de José Reveles, Luis de la Barreda, Emmanuelle Steels, Anne Vigna ou encore Léonore Mahieu qui établissent l’innocence d’Israel Vallarta- me soulage énormément. Car j’avais beau clamer mon innocence, certains m’opposaient encore et toujours que, malgré tout, j’étais coupable d’avoir fréquenté un malfrat. C’est faux !

Comme moi, Israel Vallarta est une victime de la machine à broyer les gens du système judiciaire mexicain, hautement dysfonctionnel. Ses droits sont bafoués depuis 14 ans ! A chaque fois que lui ou sa famille cherche à plaider sa cause dans les médias, il fait l’objet de brimades, d’humiliations, de tortures psychiques ou psychologiques. 

Moi, c’était pareil : dès qu’on parlait de moi dans la presse, mon régime de détention était durci. Soit on installait une caméra devant ma cellule ; soit une matonne me suivait partout, jusqu’aux toilettes, 24 heures sur 24. 

Le plus important pour le président Felipe Calderón et son ministre de l’Intérieur Genaro Garcia Luna, c’était de nous réduire au silence afin que leurs mensonges tiennent, coûte que coûte. Heureusement, le dénouement est proche. Le 20 janvier prochain, Israel Vallarta comparaîtra pour une nouvelle audience qui devrait être la dernière : tout indique qu’il sera enfin libéré. Enfin! 

Ex-prisonnière, Florence Cassez va demander réparation au Mexique

En 2013, la Française avait été libérée après sept ans passés en prison. L’homme à l’origine de son arrestation est aujourd’hui accusé de corruption, selon « L’Express ».

Israel Vallarta, l'ancien petit ami de Florence Cassez, avait ete arrete en meme temps qu'elle et est emprisonne depuis 14 ans.

Israel Vallarta, l’ancien petit ami de Florence Cassez, avait été arrêté en même temps qu’elle et est emprisonné depuis 14 ans.© Matthieu de Martignac / MAXPPP / PHOTOPQR/LE PARISIEN

On pensait le dossier refermé à jamais, mais non. Un nouveau rebondissement vient de surgir dans l’affaire Florence Cassez, cette Française emprisonnée au Mexique pendant sept ans et libérée en 2013 après des années de combat très médiatisé. Selon les informations de L’Express, la ressortissante française envisage aujourd’hui de s’attaquer à plusieurs personnalités mexicaines qu’elle juge responsables de ses années passées à tort en prison, et de demander réparation.

Si l’affaire semble pouvoir être relancée en ce début d’année 2020, c’est en raison de l’arrestation par le FBI, le 9 décembre dernier, d’un homme, Genaro Garcia Luna. Cet ancien policier mexicain, devenu par la suite ministre de l’Intérieur du Mexique et bras droit de l’ancien président conservateur Felipe Calderon, est l’individu à l’origine de l’arrestation de Florence Cassez en 2005 à Mexico. Aujourd’hui, il est accusé par les autorités américaines de corruption et de complicité avec un cartel de la drogue bien connu, le Sinaloa, dirigé pendant des années par le narcotrafiquant El Chapo, également en prison aux États-Unis à l’heure actuelle.

Un ex-président dans le viseur de Florence Cassez

Son arrestation et sa peine de prison encourue (de dix ans à la perpétuité) font trembler la classe politique mexicaine, présente comme passée. Mais, selon l’hebdomadaire, elle permet aussi à Florence Cassez de relancer une initiative judiciaire pour obtenir une réparation à sa peine de prison. Ainsi, la Française envisage sérieusement de poursuivre Genaro Garcia Luna en justice, mais aussi l’ancien président Felipe Calderon. Dans un entretien à l’Express, elle revient sur le personnage : « Il se permettait de me désigner à la vindicte en direct à la télévision en me qualifiant de secuestradora (kidnappeuse), alors qu’il savait que c’était faux. Je veux lui demander officiellement réparation. »

La procédure judiciaire de la Française pourrait aussi viser Carlos Loret de Mola, journaliste vedette de la chaîne Televis. C’est lui qui, en 2005, avait filmé et diffusé en direct l’arrestation de Florence Cassez et de son ancien petit ami Israel Vallarta. Une arrestation mise en scène par Genaro Garcia Luna le 9 décembre, alors que le duo était détenu par la police depuis la veille. En plein direct, le couple avait été présenté comme des criminels dangereux, membres d’un gang de kidnappeurs du nom de Zodiaque. Or, alors qu’elle réagissait à l’arrestation de l’ancien policier, l’actuelle ministre mexicaine de l’Intérieur, Olga Sanchez, a reconnu que le gang des Zodiaque n’avait « probablement jamais existé », relaie l’hebdomadaire. Elle a même sous-entendu que, au regard de l’arrestation de Genaro Garcia Luna, Israel Vallarta, en prison depuis 2005, pourrait être prochainement libéré.

Le Mexique face au kidnapping

Des années après l’affaire, il est toujours difficile de comprendre pourquoi Florence Cassez a été prise pour cible par les autorités mexicaines et pourquoi elle a été accusée de kidnapping de façon aussi véhémente. Comme le rappelle L’Express, les erreurs judiciaires ne sont pas rares au Mexique. Le système judiciaire est en panne et policiers comme juges et avocats sont souvent corrompus, les liens entre grand banditisme et autorités étant souvent bien établis. Il faut ajouter à cela le fléau des kidnappings qui ravage le pays depuis plusieurs années : selon le quotidien mexicain El Universal, au moins 200 personnes sont enlevées chaque jour au Mexique bien qu’il soit particulièrement difficile d’obtenir des chiffres officiels précis.

UIF revisa organizaciones

Por AFP

El Economista

Morera y Wallace responden que no reciben recursos públicos.

La investigación que realiza la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda contra la congregación religiosa Legionarios de Cristo es señal de que el gobierno busca combatir seriamente los malos manejos hacendarios de aquellos grupos sociales que históricamente tienen grandes capitales. Sin embargo, está acción podría generar una tensión en las relaciones Estado-Iglesia, consideraron expertos.

“Había sido una espera larga que tanto los Legionarios de Cristo como los grupos Opus Dei entraran en el esquema de la rendición de cuentas y transparencia, básicamente porque ellos manejan muchos activos. Entonces, en el sentido de la equidad me parece pertinente que entren en este estado de rendición y fiscalización”, expresó el doctor en Ciencias Políticas de la UNAM José Antonio Álvarez León.

Aunque consideró acertada dicha acción, advirtió que podría generar una tensión en las relaciones del Estado con la Iglesia, además de impactar en la imagen de la congregación.

“En gobiernos pasados, había muchas concesiones para estos grupos, lo que obliga al gobierno federal a que si ya (los) tocó tendrá que hacerlo con todos para evitar verse como selectivo. Tendría que hacerlo con todos los demás grupos dominantes en materia económica”.

El también académico puntualizó que en nuestro país las relaciones Estado-Iglesia “han sido espinosas y ocultas, y cuando Andrés Manuel López Obrador era candidato a la Presidencia de la República recibió muchas criticas, muchas descalificaciones por parte de la Iglesia católica. Me parece que ahora que los fiscalicen va a generar más incomodidad”.

Por su parte, José Fernández de Cevallos, experto en temas de corrupción y lavado de dinero del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), consideró como adecuado que se investigue a grupos como los Legionarios de Cristo, “pero se debe ser cuidadoso de que se respeten los derechos fundamentales, en específico la presunción de inocencia”.

Recordó que la UIF interviene cuando se utiliza el sistema financiero para lavar dinero y realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita, y que se requiere de una denuncia previa por parte de la Secretaría de Hacienda.

“Lo que el gobierno podría estar buscando es combatir seriamente los malos manejos hacendarios, personas que no tributen adecuadamente. Muchas organizaciones civiles como asociaciones religiosas podrían aprovechar diversas formas para tratar de darle la vuelta al fisco”, añadió.

En tanto, la congregación Legionarios de Cristo aseguró que conduce sus actividades en México con apego a las disposiciones legales y fiscales aplicables, además de ratificar su compromiso con la transparencia y plena colaboración con las autoridades correspondientes.

Reacción de las ONG

Las presidentas de las organizaciones Causa en Común, María Elena Morera, y de Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace, dijeron que sus asociaciones no se sienten aludidas por el anuncio de Nieto Castillo, porque no reciben recursos públicos.

“Que todos los recursos públicos se ejerzan bien y la obligación de las organizaciones es usarlos bien. Nosotros no tenemos ningún problema de que exista una investigación. Yo no lo veo de ninguna otra forma. Esperemos que no sea así (una intimidación a las organizaciones sociales), sino que sea una investigación completa y ya”, expresó Morera.

La presidenta de Causa en Común dijo que la UIF no le ha solicitado al momento ninguna información sobre el particular. “No, no han solicitado nada. Nosotros no hemos recibido ningún recurso de la Secretaría de Seguridad Pública federal. La verdad, recursos federales no hemos recibido en Causa en Común”, refirió. “Somos una organización transparente y estamos abiertos al escrutinio público”, añadió.

En el mismo sentido, Isabel Miranda de Wallace expresó que su organización no ha recibido recursos públicos en ningún sexenio.

“Yo no estoy entre ellas. Yo nunca he recibido recursos del gobierno, ni de nadie. Nosotros somos autónomos, somos autosuficientes. Trabajamos con mucho voluntariado. Nosotros no nos sentimos aludidos, porque no se ha recibido ningún recurso de absolutamente ningún gobierno. Nos tiene sin cuidado esa parte, porque nosotros trabajamos con voluntariado. Ni siquiera estamos dados de alta en Hacienda como donatarias porque no recibimos donaciones. Estamos tranquilos por ese lado”, mencionó.

La presidenta de Alto al Secuestro dijo esperar que la investigación de la UIF sea únicamente para aclarar el destino de recursos públicos en organizaciones sociales, y no para crear un ambiente de intimidación contra ellas.

politica@eleconomista.mx