Meade se hundió en su propia canallada

Meade durante un encuentro con empresarios. Foto: Octavio Gómez

Meade durante un encuentro con empresarios. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La directa acusación de José Antonio Meade contra Nestora Salgado en el debate de Tijuana propagó una opinión que lesiona derechos de esta persona. Ella no está sometida a juicio, ni mucho menos ha sido declarada culpable. La libertad de difusión de opiniones establecida en el artículo 7º de la Constitución no otorga cobertura al atrevimiento del candidato priista.

El propósito indirecto de Meade ha sido señalar a Andrés Manuel López Obrador como responsable de la candidatura de Nestora Salgado, la cual ya fue “penalmente condenada” por el aspirante priista. Esta atrocidad, aun al calor del debate político, no merece respuesta porque el problema no está en la libertad de los partidos, sino en que un adversario pretenda prohibir la postulación de candidatos o candidatas de otras organizaciones que, en su opinión personal, forman parte de la delincuencia.

La explicación posterior de Meade es que él defiende a las víctimas, pero no ha dicho con base en qué se ha atrevido a llevarle la contraria públicamente a dos jueces penales. En realidad, el papel que Meade leyó en el debate es la transcripción de un párrafo de la declaración de una denunciante y testigo, la cual fue desestimada en el juicio, pero que Meade da por verdad.

Como es natural, el punto no puede versar sobre los concluidos procesos penales contra Nestora Salgado, por más que el fiscal haya apelado las sentencias, sino acerca de la utilización de una amplia plataforma de comunicación social para dar por culpable de un delito grave a una candidata.

La calumnia contra las personas está prohibida en la propaganda que difundan los partidos y los candidatos, según reza el apartado C del artículo 42 de la Constitución. Aunque la calumnia se emitió en un debate, éste no deja de ser propaganda electoral. En consecuencia, y dado que el encuentro fue organizado y difundido por el Instituto Nacional Electoral, aun sin queja esta autoridad debió abrir un expediente para calificar la conducta de Meade y proceder de acuerdo con la ley. Sin embargo, lo que tenemos es mutismo institucional. Por fortuna, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha dicho con energía que sólo los jueces sentencian.

No hay duda que atacar a Nestora Salgado ha tenido el propósito de comprometer al candidato Andrés Manuel López Obrador, presentarlo como alguien que arropa delincuentes. Mas la arrogancia de José Antonio Meade consiste en ubicarse a sí mismo como fiscal y juez. Hasta hace poco se le había tenido sólo como un tecnoburócrata de carrera, nunca ha sido elegido para ningún cargo, pero su candidatura le ha transformado. Tenemos a un Meade que pronuncia sentencia condenatoria sobre un asunto que, además, con seguridad conoce superficialmente.

No hace falta imputar y condenar a alguien para discrepar de las propuestas de López Obrador sobre el tema de la delincuencia. En el primer debate, el mismo Meade acusó al tabaqueño de pasarse al “lado de los malos”. La discusión es fuerte e incluso los insultos han menudeado. Mas la calumnia contra una persona ausente, que no puede responder en un esquema de comunicación donde los emisores no son responsables y, por tanto, no hay derecho de réplica, es una canallada, en la que su autor, José Antonio Meade, se ha hundido por sí mismo.

Se cayeron afanosos esfuerzos del priista por presentarse como una persona decente.

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Miranda de Wallace, su hijo también estuvo en la cárcel; una mujer que no se cansa de engañar

Libertad bajo Palabra

25 de mayo 2018

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En los múltiples reportajes de la revista Proceso, así como en el libro Los cómplices del presidente de Anabel Hernández, quedó comprobada la psicopatía de Isabel Miranda de Wallace, quien, según Anabel Hernández, basó el caso del secuestro y muerte de su hijo en el ADN de una gota de sangre que fue recuperada seis meses después del asesinado; la sangre fue hallada después de que Wallace insistiera en que se revisara seis meses después el lugar del crimen, un departamento que después del primer peritaje, donde no se encontró nada, fue dejado sin custodia.

Pero las irregularidades no terminan ahí. También apareció otra acta de nacimiento de Hugo Alberto Wallace, el supuesto asesinado, utilizada cinco años después de su muerte para obtener su CURP. ¡Qué alguien me explique!

Si a esto sumamos que, de acuerdo con el libro Los cómplices del presidente, Hugo Alberto tenía antecedentes penales, pues había sido arrestado por contrabando, e investigado por supuestos vínculos con el crimen organizado, entonces tenemos el perfil de una mujer que no se cansa de engañar a los mexicanos.

Miranda de Wallace, con licencia para difamar; ‘Proceso’ la desnudó en 2012

Libertad bajo palabra

25 mayo 2018

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Isabel Miranda de Wallace surge en los días de Felipe Calderón, protegida por Genaro García Luna. La señora conmovió a todo el país con lo del secuestro de su hijo, exigiendo justicia y la captura de los secuestradores a los que supuestamente identificó y, después, como en una escena de película, capturó. Pero después surgieron elementos probatorios que cuestionaron el secuestro de su hijo y la supuesta captura; todo parecía un montaje llevado a cabo por “Genaro García Luna producciones”. La revista Proceso documentó las pillerías de Isabel Miranda de Wallace, quien con un rostro nuevo se presentaba como una luchadora social, cuando incluso había sido fichada.

En 1998 Miranda de Wallace fue arrestada por los presuntos delitos de resistencia de particulares y homicidio en grado de tentativa. Pero eso no lo recuerda la señora de Wallace quien ahora exige que Nestora Salgado renuncie a su candidatura, porque dice que tiene pendientes denuncias y hasta montó un escenario para presentar a las presuntas víctimas de secuestro.

¡Qué pena que Alejandro Martí se haya prestado a eso! Miranda de Wallace se suma a la “guerra sucia” y vaya usted a saber cuánto recibirá su fundación Alto al Secuestro por este favorcito. Pero si el día de mañana se trata de golpear a Yunes Linares, a Javier Corral o a cualquier gobernador incómodo, entonces la volverán a llamar. Claro, si se trata de premiar a algún funcionario con vínculos con el narcotráfico, sólo hay que preguntarle en cuánto salen sus premiecitos.

El gobierno tendió una trampa para destruir a la CRAC y a mí: Salgado

Blanche Petrich
Periódico La Jornada
Viernes 25 de mayo de 2018, p. 4

En el debate de los candidatos a la Presidencia de la República celebrado en Tijuana, Baja California, el abanderado del PRI, José Antonio Meade, sacó una ficha que llevaba entre sus apuntes y leyó un fragmento de lo que, aseguró, es parte del expediente judicial del caso Nestora Salgado. En el párrafo leído, la madre de una joven presuntamente secuestrada por la entonces comandanta de la policía comunitaria de Olinalá, Guerrero, asegura que Salgado le pidió 5 mil pesos a cambio de entregarle a su hija.

Meade remató su intervención señalando a la guerrerense como secuestradora.

Lo que Meade no mencionó, y lo que omiten reiteradamente sus voceros oficiales y oficiosos en la tormenta de medios que se generó acerca del tema, es que ese testimonio –y otros similares– fueron desechados por el juez ante las pruebas de descargo que anularon esos dichos. Eso permitió que en la sentencia se resolviera dejar libre a Nestora Salgado por no acreditarse el delito.

Estas pruebas son cuatro cartas firmadas el 10 de junio de 2013 por cuatro madres, entre ellas Susana Baltazar Sosa, a quien cita Meade sin mencionar su nombre, que aceptan, de común acuerdo con la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), permitir el resguardo de sus hijas con fines de reducación en las llamadas Casas de Justicia que la CRAC mantenía en distintas localidades de La Montaña de Guerrero.

En cada uno de estos documentos, en hojas membretadas del Consejo Social Olinalteco, cuatro mujeres, cuyas hijas fueron rescatadas por la comandante Nestora de una red que las explotaba sexualmente, suscriben de común acuerdo de nuestra plática relacionada con sus tres respectivas hijas para la reducación en cualquiera de las cuatro Casas de Justicia.

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Se aclara: de antemano notificamos que la reducación es para beneficio personal, familiar y de la sociedad. Firman la misiva, además de las interesadas, Nestora Salgado, en su calidad de coordinadora de la CRAC, y el secretario Miguel Zapoteco.

Cinco años después, la hoy candidata de Morena en la lista plurinominal para el Senado de la República, expresa:

Ahora me doy cuenta que caí en una trampa que me tendieron desde el gobierno para desbaratar todo el proyecto de la CRAC y para destruirme a mí.

La lideresa de Olinalá recuerda bien el día en que las madres de las muchachas fueron a pedirle apoyo a las oficinas de la policía comunitaria. Cuenta que llevaban tres días fuera del pueblo y las mamás no sabían nada de ellas. Y que ella alertó a todas las unidades de la policía comunitaria de la región hasta que fueron localizadas en Huamuxtitlán y regresadas a Olinalá.

“Fui yo quien llamé a las señoras: ‘ya están aquí sus hijas, vengan por ellas’.”

Entonces se celebró esa reunión durante la cual las señoras confesaron que ya no podían controlar a las jóvenes, que andaban de novias con delincuentes que vendían droga y las llevaban a Tulcingo a prostituirlas. Las mamás fueron las que me pidieron que las lleváramos a reducación.

Después cambiaron su versión. La señora Susana Baltazar me fue a ver y me contó que el presidente municipal de entonces, Eusebio González, que estaba contra la CRAC, les ofreció 20 mil pesos y becas a cambio de que me acusaran de secuestro.

Al final, las cuatro madres le dieron la espalda y sus acusaciones permitieron a las autoridades mantener a Salgado presa durante dos años siete meses.

En el transcurso del juicio, cuando era evidente que la fabricación de delitos contra Nestora no podía prosperar, la ofensiva arreció de la mano de la presidenta de Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace, y el ex subprocurador de Averiguaciones Previas de Guerrero (abogado de dueños de bares y giros negros) Ricardo Martínez Chávez. Y desde los medios, del publicista Carlos Alazraki, quien hoy tiene a su cargo proyectar la imagen del candidato Meade.

En enero de 2015 Miranda de Wallace trajo a México a la señora Susana Baltazar y a su hija Ruby, la presunta secuestrada, para una serie de apariciones mediáticas.

Curiosamente, ni estas dos presuntas víctimas ni las demás jóvenes o sus madres acudieron a ratificar judicialmente sus declaraciones a ninguna de las más de 15 audiencias judiciales del caso Nestora a las que fueron citadas.

La Jornada: Nestora Salgado es inocente; se tuerce la ley para castigar a disidentes: Solalinde

FotoAntes de ser detenida, Nestora Salgado decía que no temía a los sicarios o a la delincuencia organizada, sino al gobierno. La comandanta lleva dos años en prisiónFoto

Sanjuana Martínez

Periódico La Jornada
Domingo 23 de agosto de 2015, p. 10

Las declaraciones firmadas de las madres de las menores supuestamente secuestradas por Nestora Salgado demuestran que fueron ellas las que solicitaron la intervención de la comandanta de la policía comunitaria para encontrar y reducar a sus hijas.

Los documentos de la causa penal 05/2014-I, a los que ha tenido acceso La Jornada, demuestran que Maritza Meza Castro y Susana Baltazar Sosa, madres y tías de las menores, denunciaron el 27 de octubre de 2012, ante el Consejo Social Olinalteco, la desaparición de las jóvenes.

Las menores Yesenia Castillo Meza, Betsabé Rubí Baltazar Sosa, Sofía Navarrete Baltazar y Dulce Burgos, de 12 a 16 años de edad, primero andaban descarriadas, pero después fueron víctimas de una red de trata con fines de explotación sexual que opera en Guerrero y Puebla con la supuesta connivencia de las autoridades.

Las declaraciones de las menores muestran además los problemas familiares y mencionan haber acudido a declarar de manera voluntaria ante la comandancia comunitaria:

Betsabé Rubí Baltazar Sosa de 12 años, declaró el 9 de junio de 2013: Veníamos de tomar margarita del bar Toño, yo y mi prima Sofía nos encontramos con Francisco Flores Jiménez y Miguel Franco, y ellos nos invitaron una margarita. Yesenia quería ir a Tulcingo, pero ellas no querían venir porque su mamá les iba a pegar y allá nos quedamos dos días en casa de un amigo, así que hoy nos venimos Paco, Miguel, mi prima y yo, nos dejaron al entrar al pueblo y yo pues me fui a mi casa y venimos por nuestra voluntad a declarar.

La menor Dulce Rubí Burgos Pérez declaró un día después y expuso que se escapó de su casa porque tuvo problemas con sus padres: Nos venimos con Toño a tomarnos unas micheladas, después nos encontramos con Miguel, Yesenia nos invita a Tulcingo, fuimos a echar gasolina y después nos fuimos a casa de unos amigos de Yesenia… después fuimos a tomar unas botellas y nos acostamos a dormir y a otro día seguimos tomando.

En las investigaciones, la comandanta Nestora Salgado evidenció la existencia de una red de trata de mujeres que sometía a las menores a explotación sexual y para evitar el encono del pueblo, que ya las había identificado con supuestos miembros del crimen organizado, la policía comunitaria las sometió a reducación enviándolas a la Casa de Justicia y a un convento.

Después de esto, la comandanta fue detenida en un gran operativo de fuerzas federales y estatales, acusándola de secuestro en este caso y otro que implica a autoridades en el robo de ganado.

De este delito responsabilizo totalmente a Eugenio Sánchez González, Irineo Rodríguez Sánchez, Martín Vázquez de la Cruz y Osiel Bello Vázquez; este ganado fue a dar a manos de José Oseas Rosendo Sánchez fungiendo anteriormente como síndico municipal y presidente interino de Olinalá, declaró el 30 de junio de 2013 Emilio Guevara Ayala. Ninguno de los supuestos secuestrados, ni los testigos de la acusación, se han presentado ante el juzgado.

Días antes de las detenciones, Salgado –recluida en prisión desde hace dos años– denunció una campaña de hostigamiento del Estado: Yo no le tengo miedo a los sicarios o a la delincuencia organizada, yo le tengo miedo al gobierno. El ayuntamiento, el Ejército, la Marina me persiguen, nuestra policía es acosada por ellos.

Campaña internacional

Para el sacerdote Alejandro Solalinde, quien ha iniciado una campaña internacional en favor de la liberación de Salgado, los delitos que se le imputan son fabricados: Este gobierno está bien chueco porque en lugar de usar la ley para perseguir el delito, tuerce la ley y las instituciones de la procuración de justicia para castigar a los disidentes y a los que piensan diferente, y para los que no se ajustan a la corrupción, como en el caso de Nestora.

Solalinde, quien ha investigado el caso y conoce el expediente judicial, considera que hay muchas arbitrariedades en su detención ilegal y en todo el proceso: El gobierno puede sembrar armas, drogas e inventar delitos. Ellos tienen la sartén por el mango. Es todo un sistema podrido de justicia donde la autoridad usa el aparato judicial para reprimir a los que luchan por un cambio.

Explica que Isabel Miranda de Wallace, quien acusa a Nestora, está equivocada: Lo que se dice que fue un secuestro no lo fue. Tal vez Wallace, porque es de ciudad, no comprende las leyes de las policías comunitarias, de los indígenas, que cuando hay hijos que andan en malos pasos ayudan a los padres de familia como parte de esa preocupación comunitaria. Nestora Salgado está presa porque sencillamente no se quiso plegar a los caprichos del ex gobernador Ángel Aguirre y se negó a ser parte de toda la corrupción. Ella fue derecha y como castigo la encarcelaron. Wallace, en cambio, ha enarbolado causas que a veces no quedan muy claras, como ésta.

Dice que el caso de las menores rescatadas, se trata de hijas descarriadas que luego fueron captadas por redes de trata: Si no se han presentado ante el juez es por algo. La opinión pública está en favor de la comandanta. Hay malestar, Nestora Salgado es un símbolo más de indignación, de hartazgo.

Añade: Con Salgado nos sentimos todos prisioneros y agraviados, nos sentimos usados por el gobierno que supuestamente debería defender la justicia y hay personas esquiroles y aliados del gobierno. Todos los que piensan que Nestora es culpable, no son más que personas oficialistas allegadas a los intereses del gobierno.

Y atribuye que su encarcelamiento obedece a una política represiva del Estado.

No es un caso aislado, es una práctica común reprimir a los críticos; es una criminalización contra luchadores sociales, defensores de derechos humanos. Son presos políticos. El caso de la comandanta es una cuestión de género: ¿Cómo una mujer va a mandar y a poner orden en este mundo hecho por hombres, en este México diseñado por hombres? ¿Cómo que hay una comandanta, si aquí en México sólo existen los comandantes? Para ellos ‘las viejas’ no se deben saltar las trancas, porque ellas deben estar sometidas en esta cultura machista que tenemos. Todo eso hay detrás del encarcelamiento ilegal de Nestora”.

Añade: Este es un gobierno feminicida, el caso de Nestora Salgado es una nueva agresión contra las mujeres, es una advertencia. Este gobierno no está del lado de las mujeres y aunque se tome la foto con ellas y las use para conseguir votos, es un gobierno contra las mujeres.

Morir luchando

El comandante de barrio de la policía comunitaria, Giovanni Salgado, de 28 años, sobrino de Nestora, denuncia la falta de un debido proceso: Ella no ha tenido una sola oportunidad de defenderse. Los careos con las supuestas víctimas que la acusan no se han llevado a cabo, porque nadie se ha presentado. El gobierno tiene la consigna de no liberarla ni a nuestros nueve compañeros presos.

Añade: Hemos ofrecido todas las pruebas de la inocencia de nuestra comandanta. Las madres de estas muchachas fueron las que pidieron el apoyo y están los documentos firmados de su consentimiento para que fueran llevadas al proceso de reducación, antes de que les pasara algo peor.

Mientras participa en una protesta por la liberación de los presos políticos, concluye: “Vamos a seguir luchando hasta que sean liberados. No nos vamos a dejar. Seguimos siendo hostigados por el Ejército Mexicano que no nos da seguridad y mientras andan allí los delincuentes siguen paseándose. Continúan los robos, las extorsiones, los secuestros, las ejecuciones. El gobierno no nos deja otro camino más que organizarnos y defendernos. Nosotros ya decidimos nuestra forma de morir: luchando, no amarrados ni hincados. Por eso nos levantamos”.

La vileza de Meade contra Nestora Salgado

Proceso

Meade y Obrador durante el debate. Foto: Especial

Meade y Obrador durante el debate. Foto: Especial

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Antes del segundo debate presidencial, el aspirante priista José Antonio Meade afirmó en varias entrevistas televisivas y en mítines de campaña que Morena postula a “secuestradoras” para el Senado. Y citó el ejemplo de la exjefa de la policía comunitaria de Olinalá, Guerrero, Nestora Salgado.

Su publicista de reciente adquisición y de viejas batallas al servicio de lo peor del priismo, Carlos Alazraki, presumió en vísperas del debate en Tijuana, después de su desayuno con Meade, que se daría “una sorpresa” del aspirante priista y que “van a conocer al verdadero Pepe Made”.

Y la “sorpresa” fue la mención de Meade de Nestora Salgado en el segundo debate, ignorando que después de dos años ocho meses de estar presa, nunca se pudo acreditar que la excoordinadora de la policía comunitaria hubiera secuestrado a nadie.

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La venganza del exalcalde priista –y actual candidato a diputado federal por el tricolor – Eusebio González Rodríguez contra Nestora, fue apoyada por el exgobernador Angel Aguirre y por personajes de tan poca credibilidad como la señora Isabel Miranda de Wallace, transformada en golpeadora a sueldo de las peores causas.

“Nestora Salgado va a ser senadora plurinominal por Morena, una secuestradora, que está libre por una falla de la policía… Esto, Andrés Manuel, quedará en tu conciencia”, afirmó Meade, quien le entregó una hoja a López Obrador.

En la reciente edición de la revista Proceso, Nestora Salgado explicó que la acusación en su contra como “secuestradora” fue una maniobra del propio exalcalde priista González Rodríguez, en venganza por haber afectado los intereses de los jóvenes sicarios que llegaron a Olinalá con su gobierno.

Con la detención de Nestora Salgado, en 2013, inició una escalada de violencia, represión y persecución contra movimientos sociales en Guerrero, incluyendo en esta escalada la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en septiembre de 2014, y el encarcelamiento de al menos 15 dirigentes sociales.

Cuando el pueblo organizó su propia policía comunitaria, entonces metieron al Ejército, a la Marina y a la policía estatal (a Olinalá), pero nosotros ya habíamos sacado a los delincuentes. El ejército no vino a cuidar Olinalá, vino a reprimir a la comunidad. Yo a eso le llamo terrorismo, porque aterrorizan a la comunidad”, afirmó Nestora Salgado en la entrevista con Proceso.

La vileza de Meade de acusar a Nestora Salgado ocurre en momentos de una escalada de violencia en Guerrero y de asesinatos a alcaldes, aspirantes a diputados locales, presidentes municipales y legisladores en una de las entidades más violentas del país.

Tan sólo durante la reciente campaña de 2018 han asesinado a 36 aspirantes, ocho de ellos ya eran candidatos, cinco eran precandidatos y otros 23 eran aspirantes. El estado de Guerrero encabeza la lista negra con 13 políticos asesinados y le siguen Jalisco, Estado de México y Puebla, con cuatro homicidios cada uno.

La semana pasada, el jueves 17 de mayo, la caravana de Nestora Salgado fue detenida en el trayecto de Chilapa a San Marcos. El INE sólo le ha proporcionado cinco escoltas, sin vehículo, y el gobierno de Héctor Astudillo no ha proporcionado la seguridad necesaria.

En este contexto, Nestora Salgado escribió en su cuenta de Twitter:

“La difamación es un delito. Meade te reto públicamente a que pruebes tus afirmaciones. Ya basta de que tú y el PRI criminalicen a los luchadores sociales. ¡No nos vamos a dejar!”.

El Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU determinó desde 2015 que Nestora Salgado fue privada de su libertad de manera injusta y exigió su liberación y la reparación del daño.

Lo que estamos observando con el “nuevo Meade” es el rostro fascistoide de quienes apoyan al candidato priista. A través de la amenaza a Nestora Salgado mandan un mensaje siniestro a todos los dirigentes sociales y movimientos de protesta en el proceso de sucesión presidencial más delicado de los últimos años.

www.homozapping.com.mx

GOBTAM Y LA SIMULACION; COMPRA RECONOCIMIENTO A ISABEL WALLACE PARA QUE DIGA QUE BAJO EL SECUESTRO EN TAMAULIPAS

23 de febrero 2018

ISABEL WALLACE “VENDE” RECONOCIMIENTO A TAMAULIPAS; AFIRMA QUE BAJO 55.56 EN UN AÑO

Felicitamos al estado de por haber disminuido 55.56% los secuestros durante el mes de enero, con respecto al año anterior.

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Quién niega un hijo, desciende al nivel moral de las bestias; pero ¿Quién dice muerto a su propio hijo?…

El 3 de Junio de 2014, circula en varios medios de comunicación que el hijo de Isabel Miranda de Wallace tal vez no fue secuestrado ni mucho menos asesinado. Los medios mencionan que la periodista Anabel Hernández, en una nota publicada en el número 1961 de la Revista Proceso, titulada: “El caso Wallace, más turbio que nunca”, menciona lo que fue un plan macabro de la señora Miranda de Wallace y que consistió principalmente en fingir el secuestro y asesinato de su propio hijo Hugo Alberto.

¿Con qué fin Isabel Miranda de Wallace podría haber planeado algo tan atroz? Sencillo, ahora se ostenta como presidenta de la asociación “Alto al Secuestro”, cargo que sin duda le da muy buenos dividendos económicos, además de otorgarle un cierto poder político; recordemos que fue candidata a Jefa de Gobierno del Distrito Federal, apoyada por el Partido Acción Nacional. Todo apunta a que la señora planeó todo precisamente, para saltar a las esferas políticas, cosa que logró muy bien.

Entre las cosas que menciona la periodista Anabel Hernández al respecto del caso Wallace, figuran: la existencia de dos actas de nacimiento de Hugo Alberto, ambas con distintos apellidos, ya que en una se apellida “Miranda Torres” y en la otra “Wallace Miranda”, y existe un CURP para cada una de las actas; el registro de una llamada telefónica hecha en 2005 desde el teléfono de Hugo Alberto; y movimientos bancarios en tarjetas de crédito de Hugo Alberto.

A todo lo anterior se suma, que a pesar de haber detenido a los presuntos culpables de secuestro, el cuerpo de Hugo Alberto nunca apareció; por lo que también se presume que “fabricó” culpables y promovió tal vez la tortura, con tal de mantener su mentira.

Todo lo anterior no se podría comprender sin cierta complicidad política del gobierno de Felipe Calderón, gobierno que utilizó muy bien la mentira de Miranda de Wallace para justificar, en parte, su lucha contra el “crimen organizado”; y los medios de comunicación, que hicieron de Isabel Miranda de Wallace una figura pública de mucha influencia, a pesar de ser una persona con antecedentes sospechosos, ya que incluso en 1998, estuvo en el Reclusorio Norte por tentativa de homicidio.

Ahora al parecer, la “mentira del hijo muerto” sale a la luz y deja serios cuestionamientos en la sociedad; en una sociedad que insiste en fabricarse héroes sin cerciorarse de la calidad moral de los mismos, y otorgando toda la credibilidad al instante, cómo si se tratara de un amor a primera vista…

… Quién dice muerto a un hijo, por meros fines egoístas no puede ser ni bestia… ¿Qué será Isabel Miranda de Wallace?…